Trae la Luz a la Humanidad

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(Este es un mensaje inspirado por el Espíritu Santo a través del mensajero cuando practica Los Seis Kowtows en la Iglesia Católica Santa Teresa en Sugar Land, Texas, USA).

Lucía: O Dios, la hora es 12:24 p.m., Sábado, Enero 5, 2019. Nosotros nos arrodillamos ante el Altar, el tabernáculo, la Cruz, el pesebre, el ícono de la Divina Misericordia, y la estatua santa de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Esta mañana, el primer viernes del mes, nosotros venimos aquí a la Santa Misa, la cual estaba dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Nosotros nos unimos respectivamente a ofrecer Los Seis Kowtows.

Primero, Yo elevo plegaria a Dios con los múltiples eventos que pasaron recientemente: inesperados, eventos sorpresivos. Nosotros estuvimos muy ansiosos porque no se resolvieron fácilmente.

Si sin Dios, ciertamente a nosotros nos hace falta la fuerza para continuar nuestro rol, porque en la vida, es fácil tener faltas, es fácil caer en problemas cuando lidiamos en la vida de la realidad.

Oh Dios, para nosotros, el curso de los meses pasados no fue demasiado largo ni demasiado corto. Por ocho largos años, comenzando el noveno éste año, Tú has derramado gracias incontables sobre nosotros en esta parroquia, en ésta iglesia, el cual es también el lugar donde usualmente oramos juntos.

En la capilla Emaús, en los primeros días, los días memorables, los días verdaderamente extraordinarios y maravillosos, de que nosotros fuimos testigos. Dios nos quitó nuestras preocupaciones, ansiedades, y miedos.

Nosotros  no podemos olvidar los días en que éste mundo nos rechazó y nosotros vivimos en aflicciones. Seguramente, nuestro pecado es la causa.

Nuestro punto de vista es muy limitado y nuestra fe inmadura, nosotros somos Cristianos pero nosotros no entendemos lo que se nos enseña para practicar.

Pero Oh Dios, Tú nos trajiste de regreso. Tú nos amastes y nos vestistes con una nueva vestimenta para nosotros vivir en esperanza apoyándonos en Tú amor.

Entonces, de ahí, paso a paso, nosotros caminamos lejos de las restricciones de la mediocridad y de lo ordinario del mundo del hombre, en infelicidad y debilidad del pecado.

A éste día, nosotros hemos estado en medio de incontables tormentos en la vida: hubieron subidas y bajadas, fallas a como también sucesos.

Pero hoy, en la celebración del Sagrado Corazón de Jesús, el hombre es recordado de la necesidad de la penitencia, por lo desalmado, la indiferencia, la frialdad. Nosotros fuimos esas personas.

Por el sufrimiento del Señor, hoy, la Iglesia celebra el Sagrado Corazón.

Es el Corazón de Dios que fue roto por la humanidad. Es el Corazón de Dios que ha aguantado por generaciones, por siglos. Es el Corazón de Dios que ha aguantado pacientemente hasta éste día. Es el corazón de Dios que nos da un lugar para arrecostarnos es el Corazón de Dios que esperaba por cada pecador. El Corazón de Dios ha traído a los pecadores de regreso, para volverse gente correcta Y el Corazón de Dios fue generoso, fue noble, no ha mirado a nuestros pecados pasados y esos de la humanidad.

En cada Primer Viernes del mes, Dios espera, Dios llama.

Padre:

Mis amados niños, no importa lo pecador que ustedes sean, Yo continúo amándolos.

Yo permanezco con ustedes porque Yo amo. Yo vine al mundo porque Yo amo. Yo nací en una noche helada de invierno porque yo amo, en un pesebre, porque yo amo. Yo acepto esperar por ti en cada fase porque yo amo. Yo acepté todo porque Yo amo y Mi vida terminó en esa Cruz, como sello de Mi amor por cada niño a quien Yo intercambié por el precio de la Sangre.

Lucía:

Oh Dios, un Amor tan misterioso, tan alto, tan inmenso, y así tan cerca de nosotros, como palabras habladas al corazón de cada persona. Cada corazón que Dios sobrelleva hasta hoy, en particular esta época de Navidad.

Padre:

Han pasado 2,000 años en el tiempo. Han pasado más de 2,000 años.

¿Te has sentado para meditar, especialmente en las recientes Santas Misas?

En las Solemnidades, cada año, Yo espero que mires atrás en la historia para que veas que vine a salvarte. Yo vine a llevarte a casa. Y Yo vine a dejarte paz y armonía sobre cada corazón, cada persona, cada familia, cada grupo, y el mundo entero.

Yo añoro, Yo deseo, y Yo sueño.

Yo espero que tú sepas que vengo a liberarte.

Yo te traigo en una doctrina, para Yo protegerte con Mi amor, lo cual a través de todas las generaciones no se detiene con el Niño pero continúa con un Dios quien creció en edad – un Dios quien entra en cada vida, un Dios quien experimenta la vida con gente terrenal – para caminar juntos, para aguantar juntos, para compartir juntos, para amar juntos, y para enseñar al hombre a olvidar en paz.

Hasta éste día, cada Viernes es el día que Yo entro dentro del Viacrucis.

Cada viernes es como un pacto con la humanidad.

Ese es el Corazón sangriento que limpia al mundo, continuamente con amor, para encontrar formas para dirigir y traer a todos los niños en Mi amor.

Yo aguanto sufrimiento extremo junto con los deseos y añoro que tú sepas que te amo incondicionalmente.

Yo no pido nada de ti en la vida. Yo sólo necesito que hagas un paso, en la vida, un paso más alto que el normal, un paso ordinario, para que veas el significado que Yo te traigo.

Es para que tú seas próspero, pacífico, y feliz en el medio de la vida.

Yo sólo deseo una mirada en la fe – un corazón en fervor, en percepción, en meditación; entonces tú verás que el amor está muy cerca y nunca te deja.

Así Yo continúo esperando hoy por ese amor. Hoy, de ese amor, cada Viernes parece ser un recordatorio en el que Yo totalmente consagrado te dí todo y hasta la última gota de Sangre.

El Calvario es una promesa al hombre. El Calvario fué un lugar donde Yo triunfé completamente, para traerte a un lugar lleno de luz, lleno de amor, lleno de gracia derramado sobre la humanidad.

No puede ser posible describir todo en los libros innumerables, generaciones pasadas.

Pero hoy, el tiempo ha llegado para Mi para dejarte ver que ese amor continúa tan ardiente como nunca, continúa relucientemente tan brillante como nunca, continúa quemando para abrazar a la humanidad y a cada uno de ustedes, no importa que tan pecador.

Ven a Mi amor. Prueba Mi amor. Prueba el Corazón que continúa esperando por tí para que Lo toques. – un Corazón para amar, un Corazón para apreciar, un Corazón para compartir, un Corazón para ayudarte y seguir el sendero contigo.

No tengas miedo de tribulaciones insignificantes y las fases del camino que la gente debe experimentar – el camino de los retos, el camino de la cruz que el hombre debe pasar.

Tú sabes que todas las cosas se han vuelto verdad, y ya que la verdad fue practicada en el pasado, hoy sus efectos son vistos en la vida real.

Pero yo sólo deseo esto de tí. Cada asunto debe pasar, a como los días pasarán – y lo que permanece, lo que termina, y lo que es la realidad del presente. Así las cosas pasadas que causaron aflicción y angustia se han vuelto cosas del pasado.

Vive en el presente. Vive en la realidad. Vive Conmigo en los momentos presentes.

Yo deseo que cada rostro tenga una sonrisa. Yo deseo que cada rostro mire a Mi amor que ha sido completamente derramado para abrazar a todas sus más grandes aflicciones.

Ven. Ven. Eleva en plegaria todo para Mí. Eleva en plegaria todo para Mí. Dame todo a Mí.

Niños, Yo deseo que crean en Mí.

Yo haré que tu corazón esté lleno de paz.  – la fuente del confort que Yo doy a cada corazón, a cada alma, a cada voz, cuando sea que me busque.

Hoy, Yo escucho tus pensamientos. Yo también entiendo tus situaciones. Yo estoy escuchando, mirando, y Yo estoy mirando a esos a quienes Yo escojo.

Hoy, tu permaneces en Mí, aún cuando la iglesia ya ha cerrado y todos han regresado a casa, para entrar en un sueño lleno de paz, para preparar hacia un nuevo día.

Porqué razón tú te quedas? Porqué razón dices palabras como esas hoy?

Qué es lo que haces que no miras, todavía no crees – eso es suficiente para responder lo que tú recibes hoy. Eso es suficiente para responder lo que tú ves en la divinidad presente –suficiente para ver que Yo no te dejo regresar con las manos vacías.

Yo deseo reforzar tu fe, porque algunas personas sabrán y reconocerán el extraordinario fenómeno. Ese fenómeno alerta al mundo de los días por venir.

Así hoy, Yo sé el camino que tú debes tomar continúa con muchos retos, porque la vida del mundo es lo que tú ves en realidad, en el presente. Su propio razonamiento es correcto en el presente, pero en la vida espiritual, Yo deseo que veas las realidades que han pasado.

¿Cómo los aceptas? ¿Cómo entiendes que Yo planeo lo que pasa?

Esas son las cosas leves, para que tú aceptes a lo que pertenece a la verdad primero, y de allí, como una puerta, tú entiendas que es a través de las tribulaciones de esa ley es que tú entras y caminas directamente en el lugar que Yo he preparado para ti.

Ese lugar ha sostenido tesoros incontables.

De ese lugar tú puedes tomar lo que te pertenece a tí y continuar viviendo los días de bendición y gracias en la misión.

Aunque en el mundo, tú continúas viviendo los días del cielo. Aún en la vida normal, tú continúas experimentando divinidad suprema.

Sólo están Ustedes quienes escuchan, esos que ven, y esos quienes son tocados.

Así que de ahora en adelante, no se desesperen, no se agiten porque todo lo que ha pasado y está pasando.

Yo escojo e invito en medio del mundo, pero en la vida tú continúas teniendo tu decisión y los pasos que tú tomas.

Cuando tu escuchas y entiendes el Evangelio hoy, reconoce esto: “La persona que actúa en rectitud es recta, así como El es recto,” de las bendiciones que Yo otorgo.

Así, Yo deseo hablar, para que madurez éste año, para que ustedes colaboren uno con el otro y vivan de acuerdo a la guianza del Espíritu Santo.

El les dará más fortaleza para ser merecedores como los soldados y guerreros valientes, para enfrentar las batallas de días tensos y difíciles.

Así, esto no es simple y ordinario. Hay muchas cosas.

Ustedes deben ser inquebrantables y fuertes – en unidad, en amor, en verdad –apoyándose unos a otros, para que ustedes ganen las batallas externas y derroten el ataque de esos alrededor de ustedes.

Ya que ustedes han sido protegidos, sólo sus seres queridos pueden atacarlos, y que por su debilidad, es difícil para ustedes de resolver – de todas las cosas, de una falta de fortaleza, una falta de estabilidad, una falta de confianza.

Hay muchas cosas en una vida normal.

Si ustedes no se pueden mantener firmes y no pueden confiar, ¿cómo pueden vencer las batallas  que ustedes enfrentan?

Así en la vida ustedes deben luchar – cada segundo, cada minuto – para diferenciar entre lo correcto y lo equivocado, discernir entre la luz y la oscuridad, entender los retos, para permanecer firmes en sus creencias.

Así, a cómo puedes ver, hay cosas que causan sufrimiento.

Sin embargo, finalmente, gracias al sufrimiento Tú triunfaste. Al final ese triunfo les ayuda a regresar.

Hay éxitos en el sufrimiento.

Hay cosas más estresantes, pero eventualmente, cuando estos terminan, estos se convierten en las cosas más hermosas, porque Yo escojo cosas que pasaron, están pasando, y continúan pasando, tan pronto llegan a un final.

Para esos que no aceptan esos sufrimientos, esas aprensiones, o esas batallas, entonces  ellos se resignan a darse por vencidos.

Lo que necesites resolver, entonces resuelve.

Lo que tú no entiendas, entonces confía en lo que es tuyo y ora, después será muy  claro para ti verlo y escoger por ti mismo.

Hoy termino aquí. Los bendigo y agradezco por permanecer aquí Conmigo.

Porque permanecen aquí, deseo dejarte escuchar, para dejarte saber acerca de esas preguntas personales en relación a los trabajos en tu misión, de manera que se resuelvan pronto.

Cuando tienes preguntas, Yo también te observo. Cuando estás triste, Yo también estoy triste. Cuando estás feliz, Yo también estoy feliz. Cuando tú tienes éxito, Yo estoy al lado tuyo, para caminar contigo.

Así, en todas las cosas, Yo quiero que entiendas que Yo no vengo a ti a como vine 2,000 años atrás, pero Yo vengo a ti con Mi Eucaristía.

Yo vengo a ti con un misterio supremo.

¿Yo vengo a visitarte – eso es suficiente para creer?

Así que recuerda que todas las cosas no son ambiguas, pero son las verdades diarias.

Cree y tú recibirás. Busca y tú verás. Toca a la puerta y será abierta.

Cuando tú confíes,  tú veras las grandes las maravillas tan grandes que Yo he dado y premiado.

Yo temo que, si con la falta de fuerza, estarás aterrado cuando mires esas maravillas.

Habrá programas verdaderamente importantes éste año que tú verás, especialmente éste año.

Así que éstas son las cosas en las que Yo deseo que ustedes se fortalezcan.

En la vida de la realidad, ya sea ustedes tengan éxito o fracasen, firmemente mantengan su paz.

Siempre oren y confíen – entonces ustedes sabrán que la decisión final siempre tiene Mi arreglo y la intervención del Espíritu Santo.

Mi paz esté con todos ustedes. Yo los amo mucho. Adiós niños.

 

Lucia:

Oh Dios, hoy, Yo no sé porque Tú viniste. Yo solo sé que mi corazón estaba agitado.

Yo no comprendo por qué me reventé en llanto, por qué Yo me siento emocional.

¿Por qué es que hay algo que Yo deseo, pero yo no sé cómo describirlo?

Finalmente, ese añoramiento termina con lágrimas, termina con sollozos, para substituir la voz, por lo que los hermanos y hermanas en el grupo están pasando, por los problemas en la mente de cada persona, por las cosas que no podemos resolver, sin saber si están correctas o incorrectas.

Porque en una situación donde no hay verdadera paz, nosotros no sabemos si es correcto o incorrecto.

Aunque es la verdad, nosotros también nos sentimos temerosos, nosotros también sentimos que hay algo que es incierto.

Oh Dios, el Señor a quien adoramos – Tu entiendes todo. Tú sabes todo.

Así hoy Tú nos das ésta oportunidad para escuchar Tu voz.

Cuando nosotros no sabemos, Tú vienes a enseñarnos. Tú vienes a darnos Tu palabra para fortalecer nuestro espíritu. Tú vienes a darnos paz de mente y fuerza.

Así lo que es de éste día es algo extremadamente maravilloso que nosotros tuvimos y tenemos.

Que Dios nos ayude a valorarlo más, a amarlo más, a vivir una vida que valga la pena, y a cumplir la misión asignada por El.

Déjanos superar nuestra carne débil, salir de nuestra haraganería, salir de nuestra pasión, superar nuestra desdicha y debilidad, para vivir cerca a El.

El mismo nos ha dado un corazón para amar, un Corazón para esperar, y un Corazón que siempre tiene las gotas de sangre para limpiar cuerpo y alma.

El nos trajo de regreso de la oscuridad – de pecadores a penitentes, de penitentes a volvernos santos. El nos trajo de la oscuridad de regreso a la luz, para volvernos rectos.

Seguramente, en la vida, no es ser recto hoy, pero cada día nosotros debemos practicar para ser correctos. Nosotros debemos practicar y practicar.

Cualquier día que sigamos en la carne, nosotros continuamos débiles. Así, Dios, por favor ayúdanos, perdónanos, y danos la oportunidad de creer en Ti, para caminar en el camino en el cual Tú nos diriges.

Seguramente, nosotros debemos movernos hacia adelante, paso a paso, en el Calvario.

No importando que tan difícil, Dios, por favor permítenos apoyarnos sobre Ti, porque Tú eres la luz, el camino, y la verdad.

A parte de Ti, nadie puede otorgar felicidad a éste mundo. A parte de Ti, nadie nos da la oportunidad de regresar del pecado. A parte de Ti, nadie nos da la bienvenida.

Nuestras heridas, nuestras cicatrices, de pasiones pecadoras, han roto Tu Corazón, pero Tú nunca nos reprochas.

Hoy, de lugares oscuros, nosotros regresamos a Ti y tenemos la oportunidad de estar Contigo, para escuchar Tu voz, especialmente en ésta tarde.

Así en el Primer Viernes del 2019, nosotros tenemos la oportunidad de elevar plegaria hacia Ti y recibir Tu guía.

Es un acercamiento en el que Tú no nos dejas ir con las manos vacías. Es la misma cercanía a como con los santos apóstoles en el pasado.

En el Evangelio de hoy, San Andrés y Pedro se volvieron Tus discípulos. Hoy es lo mismo –Tu pasaste éste tiempo, hablando a nosotros ésta tarde. Ellos dejaron todo para seguirte a Ti. Así que todas éstas cosas no son coincidencia.

Este es un programa que Tú das, para entrar en el Evangelio. Desde que los discípulos te siguieron a Tí, al final, Tú los invitaste a la casa, y ellos te hablaron a Tí. Hoy es lo mismo, nosotros estamos también buscándote a Tí, y al final, Tú nos hablas. Nosotros recibimos Tus enseñanzas en ésta tarde que también es Primer Viernes, el cual llama al amor, Tu delicado Corazón, y nos recuerda de la necesidad de arrepentirse.

Sin embargo, nosotros continuamos sin entender el arrepentimiento.

Nosotros no sabemos qué hacer para arrepentirnos – nosotros nos arrepentimos en lo que nosotros hemos hecho, porque en la vida nosotros intencionalmente o deliberadamente Te causamos sentir solo, dolido, preocupado, y sufrido como hasta hoy.

Así ésta noche nosotros simplemente te pedimos aceptar las oraciones que nosotros te ofrecemos a Tí a través de Los Seis Kowtows.

Que podamos ser penitentes de parte de todas las clases, todos los roles, y el mundo entero para agradecerte a Ti por nuestra vida.

Que nosotros elevemos nuestras imperfecciones y debilidades, para orar y volvernos una nueva persona.

Nosotros te pedimos nos ayudes a volvernos los niños quienes llevan una vida ejemplar, para volverse soldados y guerreros valientes que Tú seleccionas cuidadosamente.

Gracias por entrenarnos, enseñarnos, y reunirte con nosotros ésta tarde. En el Santo Nombre de Jesucristo nuestro Señor. Amén. Amén. Amén.

                                         

a) We respectfully offer the First Kowtow to God the Father.

 

Nosotros ofrecemos respetuosamente el Primer Kowtow a Dios Padre.

Oh Dios Padre –nosotros Te adoramos, Te alabamos, Te honoramos, Te damos gracias, por la multitud de gracias que Tu derramas sobre nosotros.

Particularmente, Tú sacrificaste a Tu único Hijo de manera para que ésta noche, nosotros escuchemos la palabra de Jesús, la palabra de la Palabra encarnada, la palabra del Salvador, la palabra que El premia a través del Corazón de amor.

En el Corazón, está la presencia del Padre, de inmensurable misericordia y clemencia, hablando a través de Jesús, para enseñar a toda la humanidad, y ésta noche nos enseña también, para nosotros diferenciar entre el bien y el mal, entre cosas que están en una situación no tan clara.  En relación a las cosas en la verdad, nosotros continuamos sin creer completamente,  así nuestra vida continúa inestable – continúa con días indecisos, continúa con días superficiales.

Nosotros estamos transgrediendo, ofendiendo a nuestro Padre amoroso.

Oh Señor nuestro Dios, por favor ayúdanos a sobreponernos a nuestras debilidades y fragilidades.

Que tengamos el coraje que es necesario para una decisión fuerte.

En la verdad y la estimulación del Espíritu Santo, todo es el amor de Tu enseñanza.

En el camino de la rectitud, el amor nos trae de regreso a la justicia y a la verdad que Tú nos das.

Elevemos nuestras palabras para alabar, honorar, y darte gracias a Tí.

Que todos abran sus mentes y sus corazones, para entender claramente lo que nosotros necesitamos.

Volvámonos los seres humanos quienes corren a Tí en un espíritu de postración, de sumisión – con sinceridad, con un corazón simple – para ofrecer respetuosamente nuestra penitencia y arrepentimiento.

Nosotros podemos ver como el amor es tan cerca.

Cuando nuestro Padre nos ve como aquellos quienes se arrepienten y regresan, entonces El nunca se niega a aceptarnos, a darnos la bienvenida, y perdonarnos.

Ésta es la cosa más feliz que nosotros hemos recibido  a través del regalo de Los Seis Kowtows: traerlos al mundo.

Nosotros hemos estado practicando durante los últimos años, hasta éste día.

El tiempo ha llegado para el regalo llegar al mundo, a todos –para darles la oportunidad de reconocer la cercanía y recibir abundantes gracias que el Padre concede para salvarnos y a toda la humanidad; la gente que continúa sin saber, para ellos saber; aquellos quienes no creen, para ellos creer; aquellos  quienes nunca hemos sido tocados, tocados por Su Corazón, ofrecido a la humanidad, la cuál es Su incalculable misericordia.

Nosotros te adoramos, nosotros te alabamos, nosotros te glorificamos.

Por favor acepta las palabras que te ofrecemos en los primeros días del año y el primer Viernes del mes.

El Sagrado Corazón contiene el amor infinito y la misericordia del Padre quien nos guía cada tarde. Amén.

 

b)Nosotros ofrecemos respetuosamente el Segundo Kowtow a Jesucristo, nuestro Salvador.

 

Gracias Padre por nuestro encuentro ésta tarde.

Tú tienes las palabras chispeantes, e inspiradoras para la gente más ordinaria  y común y corriente.

Nosotros no nos podemos liberar a nosotros mismos, por nuestra limitación en conocimiento y debilidad en fe.

Pero es el poder de amor, el infinito poder del Corazón que Tú nunca detienes para ofrecerlo a la humanidad.

El amor es dado a los niños, aún cuando ellos son débiles y tontos o cuando cometen muchos  errores.

Tú siempre tratas de venir a nosotros.

Tú nos concedes volvernos testigos, aunque nosotros continuamos sin experiencia y como niños tontos, que continúan confinados a una vida terrenal y débil en fe.

Tu amor y afirmación nos dirige dentro de una doctrina.

Tú llegaste al mundo a través de la Palabra Encarnada para ofrecer el Evangelio, para nosotros tener la Lectura hoy.

Una declaración de San Juan el Apóstol documentado en la Lectura: “La persona quien actúa en rectitud es recta, justa como El es justo. Quien sea que peque pertenece al Diablo.”

Así cuando nosotros caemos, si nosotros no salimos honestamente del pecado, entonces nosotros somos controlados por los demonios.

Pero es precisamente de estas cosas que hoy nosotros sabemos, que nosotros añoramos, y por las que nosotros deseamos volvernos rectas.

Así, Tu eres el Ser de Rectitud quien nos enseña lo que es justo.

Por lo tanto, nada es imposible para Dios. Volvámonos personas pequeñas. Todas las cosas son elevadas, pedidas, ofrecidas.

Nosotros creemos en Dios totalmente, así no hay nada que Dios nos niegue, porque Dios mismo murió por nosotros.

El sacrificó todo por nosotros – no hay nada que Dios no nos conceda.

Nosotros no recibimos porque nosotros no vivimos en la rectitud.

Nosotros continuamos sin confiar totalmente, porque nosotros continuamos sin entender Su infinito amor – el Ser Supremo quien vino a traer la doctrina y a concedernos la luz de la verdad.

Así hoy es el tiempo y el tiempo correcto, por el cual Tu abriste una puerta para nosotros para ver el cielo en el medio del mundo y ver Tu presencia, a como nosotros celebramos la Navidad muy recientemente.

La historia se repite cada año, para nosotros saber que Tu presencia continúa concediéndonos vida, para dirigirnos fuera de las trampas, problemas, ansiedades y lamentos, los cuales nosotros creamos y estamos creando para cada uno.

Tú eres nuestro liberador, nuestra guía, dirigiéndonos en la luz de paz, satisfacción y felicidad.

Así nosotros ofrecemos gracias innumerables, para alabar y glorificar a Dios.

Nosotros honoramos, confiamos, y reverenciamos al único Dios, el Ser Supremo quien fué, quien  es  el Dios que por siempre adoramos y alabamos.

Dentro del programa escondido del Dios Todopoderoso – el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo – recibamos la guianza del Espíritu de Dios y pidamos rendirnos ante El.

Gracias a El, nosotros sabemos lo que nosotros necesitamos saber, lo que necesitamos hacer, y ofrecer lo que nosotros necesitamos ofrecer.

Nosotros damos gracias al Salvador, nosotros agradecemos al Señor Jesucristo. Su honorable Nombre es Salvador.

El banquete en el cuál la Iglesia celebra Su Santo Nombre, el Santo Nombre de la Segunda Persona de Dios (1) – ese Nombre dura por siempre.

  • Dos días antes de que éste mensaje fuese dado fue la fiesta del Santo Nombre de Jesús.

Gracias a éste Santo Nombre, el mundo continúa existiendo; gracias al Santo Nombre de Jesús, nosotros continuamos protegidos; gracias al Santo Nombre del Señor, nosotros continuamos recibiendo grandes gracias.

Gracias al Santo Nombre al que profesamos, nosotros nos volvemos los discípulos del Señor, nos volvemos testigos del Señor, nos volvemos aquellos quienes profesan al Señor que murió y resucitó por la humanidad para salvar a la humanidad de la muerte.

El Señor ha dado al hombre una doctrina que existe hasta éste día – el Señor de las gracias, de las bendiciones y de las maravillas que han venido y están llegando, a través de Jesucristo y Su Santo Nombre.

Nosotros le honoramos, agradecemos, y alabamos, y glorificamos. Amén.

 

c) Nosotros ofrecemos el Tercer Kowtow respetuosamente a Dios Espíritu Santo.

  

Dios es amor, un amor dinámico. Es el amor de Dios Padre y Dios Hijo.

Dios, quien permanece entre nosotros, es el amor divino presente en el medio de la humanidad, motivando y concediendo a la humanidad la sabiduría para escoger el camino de la rectitud.

Únicamente, el Espíritu Santo es el Ser Supremo quién concede todo lo que es lo mejor, en verdad, santidad, perfección – en nuestra alma, en nuestro corazón, a como también en la resolución de nuestra mente.

Podemos nosotros entender que es el reino divino eterno el que está otorgando sobre nosotros una inmensidad en nuestro corazón, profundidad en fe, en percepción de sabiduría.

El Espíritu Santo es el único Ser Supremo quien concede a la humanidad.

Hoy nosotros debemos decidirnos entre el bien y el mal.

Las obras que nosotros necesitamos hacer o no, aceptar o rechazar, depende de nosotros.

Hay guía en nuestra mente, así nosotros sabemos que lo viene llega de la verdad, lo que viene de la falsedad, lo que viene del bien, y lo que viene de la maldad. Todas esas cosas pueden reconocerse claramente, pero debemos tener fe, nosotros debemos tener el Espíritu Santo, y debemos vivir dignamente para Dios para que nos conceda reconocimiento significativo.

Nosotros necesitamos estar listos para reconocerlo.

Dios siempre nos concede bondad dentro de nosotros mismos.

Por  bondad nosotros tenemos el corazón que Dios da – para amar, para vivir en la verdad, y para aceptar Su amor.

Pero la humanidad creció en iniquidad, creció en ceguera, creció con una fe débil, creció haciendo decisiones erróneas dadas al pecado.

Así nosotros no reconocemos lo que pertenece al Dios de amor, no reconocemos a la gran espiritualidad del Espíritu Santo, no reconocemos a Dios quien le concede a la humanidad todo lo mejor que era y es, en verdad, en santidad, y en perfección.

Así, hoy, el tiempo ha llegado para Dios derramar abundantes gracias, cien veces más que en los días historia.

El tiempo ha llegado – Dios desea salvar al hombre. El tiempo ha llegado – Dios desea brillar con Su luz sobre la humanidad.

El desea encender la llama de manera que la fe quema intensamente, para que nosotros sintamos y entendamos que las gracias fueron derramadas para redimir a la humanidad, particularmente en éste día. Hay cosas incontables de los niños que son elevados hacia Dios, suplicando Su Nombre.

Hay gente quienes han regresado a la rectitud, y hay también pecadores quienes han orado  seriamente y creído en Dios.

Hay gente también que están viviendo una vida consagrada para pertenecer a Dios.

Aunque éste mundo tiene gente innumerable que continúa sin saber, que continúa sin creer, continúa habiendo quienes son elevados hacia el cielo y que oran a Dios para salvarlos  y al mundo.

No olvidemos que nosotros continuamos teniendo a la Madre María, a la Madre de la Segunda Persona de Dios.

Nosotros continuamos teniendo a Jesús Eucarístico para nosotros entender claramente el Cuarto Kowtow en éste regalo de los Seis Kowtows.

Así la Segunda Persona de Dios es también el Jesús Eucarístico. Y el Jesús Eucarístico es también el Niño a quien acabamos de celebrar en la Solemnidad de Navidad. Hoy continuamos en la Época de Navidad.

De hecho, ésto es algo en lo que creemos y damos fe. Si sin el Espíritu Santo, ¿cómo nosotros entendemos? ¿cómo nosotros sabemos? y ¿cómo nosotros respondemos en una manera definitiva?

De acuerdo al punto de vista del mundo, entonces, de hecho, habrá razonamientos innumerables, debates y disputas. Nosotros permanecemos en limitación.

Pero Dios ya tiene un programa, porque El es el Rey.

El tiene el poder para decidir.

El es el supremo Todopoderoso, y El es el Señor de un amor único y excepcional.

El es el autor de amor, un amor infinito, un amor de seres humanos.

Cuando nosotros continuamos siendo pecadores, cuando nosotros continuamos viviendo en días atados al pecado, Dios vino a salvarnos.

Su amor es tan grande.

Es un amor tan incondicional que se ha vuelto Dios en el medio de la humanidad, enseñando a la humanidad, y caminando con la humanidad.

Ese es el Espíritu Santo.

Hoy, los seres humanos en éste mundo quienes niegan al Espíritu Santo, quienes no reconocen al Espíritu Santo, son gente sin sentido, porque como seres humanos, nosotros debemos tener amor.

Tener a Dios es tener amor.

El Espíritu Santo es el amor, la luz, la verdad.

Si nosotros no lo reconocemos a El en nuestra vida, entonces nosotros hemos perdido la oportunidad y perdido un gran tesoro, porque el Espíritu Santo nos dirigirá dentro de un programa, el cuál es la salvación prodigiosa del Señor Jesucristo.

El viene a entregarnos y traernos la luz.

A través del Espíritu Santo, nosotros damos honor a Dios el Padre de amor.

Su amor inmenso está lleno de poder y benevolencia.

Hasta éste día, nadie puede explicar la unidad de la Trinidad.

Pero nosotros tenemos al Espíritu Santo – nosotros sabemos que el amor de Dios el Padre, en unidad con Jesús, se vuelve el Espíritu Santo quien permanece en nosotros.

¿Quién puede darnos un amor divino y santo como el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es la luz que nos dirigirá dentro de la rectitud.

Esa es la gracia  que el Espíritu Santo nos concede para esos quienes creen en El.

Todo lo que es maravilloso en la verdad, en santidad, en perfección, y lo que experimentamos en la afección, en la virtud de amor y la verdad, debe tener el Espíritu Santo.

Nosotros no lo podemos lograr por nosotros mismos.

Nosotros debemos realizarnos viviendo del Espíritu Santo.

¿Quién es el Espíritu Santo?

El es un padre, un maestro, un hermano, y también un amante fiel y casto que permanece con nosotros.

Nosotros debemos tener un sentimiento profundo hacia Dios. Sólo entonces nosotros podremos entender el significado del Tercer Kowtow.

El Tercer Kowtow es el Kowtow guiándonos para entender lo que está en el reino divino eterno presente que no sigue los caminos y el orden del punto de vista limitado y corto de vista.

Los seres humanos tienen muchos debates, muchos errores, muchos argumentos, pero permanecen dentro de un límite, mientras que lo divino es infinito, inmenso, y profundo, el cuál cada paso y cada nivel es completamente diferente.

Sólo con fe nosotros podemos ver lo cercano del cielo. Sólo con fe nosotros podemos entender a Dios el Padre de amor y Su Divina Misericordia. Sólo con fe nosotros podemos entender el amor que Jesús tiene por la humanidad a través de Su muerte.

Sólo cuando nosotros reconocemos el amor, podemos entender quién es el Espíritu Santo.

El es el Ser Supremo divino quién está presente entre nosotros, con nosotros, y caminando con nosotros.

Cuando nosotros lo conozcamos a El, le oremos, lo escuchemos, y practiquemos Su voluntad, nosotros nos volveremos rectos.

Hoy, hay muchas cosas por las que estamos agradecidos a Dios, particularmente, en éste Primer Viernes, el cual es también el Primer Viernes del año nuevo.

Nosotros necesitamos saber, nosotros necesitamos aceptar, nosotros necesitamos ser más valientes, tener más coraje, para entender claramente lo que Dios concede a través del regalo de Los Seis Kowtows, para nosotros representar al mundo entero, todas las clases, todos los roles, para permanecer aquí en la noche callada y desierta.

Nosotros estamos felices, diariamente con Dios a través de la Santa Misa, y después de Misa, nosotros continuamos siendo alimentados por el Cuerpo y la Sangre de Cristo, a través de un alimento espiritual.

De las incitaciones del Espíritu Santo, nosotros somos testigos para ésta generación.

Por palabra, por inspiración, el Espíritu Santo enciende la llama de fe para la humanidad, ahora y en el futuro.

Que los oídos escuchen, sus ojos miren, y sus corazones sean encendidos.

La gente será renovada cuando ellos verdaderamente entiendan el significado de la postración y sumisión.

Esa postración y sumisión comienza del alma, a través del cuerpo, y encontrará de gente arrepentida la vida que Dios concede íntimamente, a través de los favores y gracias hasta hoy.

Nosotros damos gracias, alabamos, exaltamos, y damos honor a Dios. Nosotros elevamos todo lo que tenemos hoy hacia El.

Nosotros oramos para que El decida por nosotros y nos dé la oportunidad de continuar en el camino de testigo.

Unidos al Espíritu Santo, con el Espíritu Santo, y en el Espíritu Santo, nosotros no tenemos miedo.

Que El nos proteja cuando nosotros enfrentemos retos, para nosotros ser dedicados, para continuar trayendo éste regalo al mundo a través de Su inspiración e iluminación.

En el Santo Nombre de la Trinidad – el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo – ahora y por siempre, nosotros damos gracia al Espíritu Santo, le damos honor y lo alabamos.

Que El continúe ayudándonos y trayendo la luz a la humanidad, para nosotros ser testigos y ser fieles y persistentes hasta el último minuto – para cada uno estar unido en la postración, sumisión, y en la rendición hacia Dios – para arrepentirnos, para regresar al más grande amor de la Trinidad, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, ha dado a la humanidad. Así sea.

d) Nosotros respetuosamente ofrecemos el Cuarto Kowtow al Jesús Eucarístico.

 

El Jesús Eucarístico es también la Segunda Persona de Dios, a quién nosotros hemos respectivamente ofrecido el Segundo Kowtow.

El Sacramento de la Eucaristía está establecido por Dios para permanecer con nosotros en espiritualidad.

Presente entre la humanidad, Él continúa con Su naturaleza todopoderosa, con ojos divinos, cuidando a cada uno de sus hijos.

En éste mundo, Él sigue mirando a Sus discípulos. Él continúa seleccionando a los discípulos.

Quiere que comprendan la misión y difundan la Buena Nueva.

Oh Jesús Eucarístico: lo adoro, lo alabo, lo glorifico y lo exalto, en nombre de todas las clases, todos los roles y todas las funciones en la sociedad actual.

Porque el Señor mismo nos ha transmitido y continúa permitiéndonos recibir Sus palabras vivientes. El recuerda al mundo en general y nos concede favores para que sigamos reconociendo Su enseñanza.

Hasta éste día, cada uno de nosotros sigue estando incierto.

Somos personas que todavía no entendemos o no conocemos el gran y elevado sacramento que Dios ha establecido a partir de su amor por la humanidad.

Está de acuerdo en humillarse para permanecer en la pequeña Hostia para alimentar nuestras almas, pero necesitamos recibir una gracia divina para que, con los ojos de la fe, podamos ver y entender esa grandeza.

Si con los ojos de la fe no vemos y no entendemos, entonces, de hecho, solo  vemos un huésped normal y frágil.

Esa Hostia, aunque frágil, está llena de Su poder poderoso, entrando profundamente en el corazón humano para estar con la humanidad  – amando a la humanidad, enseñando a la humanidad, protegiendo a la humanidad y dando a la humanidad una doctrina.

Dios quiere que la humanidad reciba espiritualmente y de manera real, cuando tenemos fe o cuando experimentamos éste misterio.

Oh Señor, hasta éste día, hay tantas historias que mencionan la historia del Santísimo Sacramento.

Muchos milagros han ocurrido en muchas partes del mundo. En cada generación hubo milagros Eucarísticos.

Hay libros que describen y registran todo lo que ha hecho el Jesús Eucarístico.

Aunque sólo es una Hostia que todos contemplan, esa Hostia en realidad se convirtió en un pedazo de carne con sangre, y esa pieza de carne vino del músculo del corazón de una persona que ha sido golpeada severamente.

El corazón de la persona con muchas heridas pertenece al Mismo Jesús.

Eso es Dios. Esa es la Segunda Persona de Dios, nuestro Salvador, el Ser Supremo a quien acabamos de ofrecerle el Segundo Kowtow.

Al mismo tiempo, el Jesús Eucarístico continúa otorgando abundantes gracias a la humanidad.

Esas son las grandes gracias que el Santísimo Sacramento ha otorgado a las personas que creen en Él y lo buscan, para que tengan paz, se nutran de Su gracia.

Obtienen la fe y crecen cerca. Diariamente, vienen a admirar, vienen a visitar, vienen a adorar, vienen a confiar en Dios y, al mismo tiempo, Dios también quiere confiar en ellos.

Dios también les da abundantes gracias y bendiciones a través de las oraciones. Así que hoy ha llegado el momento.

Jesús no promete lo que ha arreglado de antemano.

En cada era, en cada siglo, Él otorga de una manera especial, para fortalecer la vida de fe, porque Él Mismo ha vivido, vive y aún sigue viviendo en el mundo.

Pero hoy, especialmente en éste siglo, especialmente en éste tiempo, especialmente en los últimos años, Él se ha manifestado a la humanidad por medio de Su Eucaristía, que es la luz que cubre el cielo oscuro.

Además, la Eucaristía, con una voz viva, incita y recuerda a la humanidad en la vida de fe, en la verdad, en la doctrina del amor perpetuo, a traer a la humanidad a Él, a recibir Su amor y contemplar todo el cielo brillando con el brillo de la Eucaristía. Él está recordando a la humanidad.

Para aquellos que viven en la oscuridad, aquellos que son débiles en la fe, aquellos con una fe inmadura, aquellos que han perdido su camino, aquellos que han dejado su amor, aquellos que han dejado su papel de pastor que Dios mismo escogió para ellos, o aquellos elegidos por Dios para servir en sus funciones, pero que se han distanciado del Santísimo Sacramento.

Él todavía nos está mirando. Él todavía quiere seguir protegiéndonos. El siempre está con nosotros. Él todavía quiere abrazarnos, incluso aquellos que cometen actos pecaminosos o irrespetuosos, incluso aquellos que lo han dejado por muchos años.

Día y noche, todavía anhela a cada niño. ¿Cómo puede ser esto? Es porque sólo la verdad puede probar lo que Dios ha hecho.

Dios ha venido a visitar a la humanidad. Ha visitado a cada persona. Él ha visitado a aquellos que vienen a Él y aquellos que lo buscan.

Nunca nos deja salir con las manos vacías. El tiempo ha llegado.

Dios no promete – Dios se manifiesta.

Todo el cielo lleno de la Eucaristía, que es el Mismo Señor Jesús.

El cielo se llenó con esa maravillosa, colorida Eucaristía, que nunca ha sucedido en éste mundo.

Además, cuando Él venga, ese color blanco  es el Santísimo Sacramento.

Está simbolizado por un color blanco puro.

No hay tal color en éste mundo que pueda compararse con el color blanco cuando Él viene en medio de la noche oscura, o cuando viene en medio de una tarde de verano, o cuando viene en medio de una buena mañana, o cuando venga al principio del alba. Esa luz hizo que todo a su alrededor se debilitara, porque solo esa luz nos trae salvación, porque esa luz es Dios mismo. Entonces, ¿Cómo pueden los seres humanos imitar esa presencia grande y noble?

Si no presenciamos, si no observamos, ¿quién se atreve a informar lo que aún no hemos visto o escuchado?

Entonces, éstas son cosas que fueron y están siendo manifestadas a la humanidad a través de Su poder y gloria, para recordarnos que Él es el Señor que verdaderamente se queda con nosotros a través del Santísimo Sacramento.

Él se queda – no para mirarnos, sino para salvarnos. Él se queda para defendernos. Él se queda para consolarnos, y Él se queda para bendecirnos.

Esas son las gracias del cielo que se derraman sobre la humanidad para invitar a aquellos que son indiferentes y fríos, aquellos que aún no han sido tocados, aquellos que aún no han regresado, aquellos que están perdidos y aquellos que están heridos tanto en el alma como en el cuerpo.

Vengamos, como Él mismo invitó y esa palabra aún resonaba:

“Venid a mí, todos los que laboran y están pesados, y yo os haré descansar.

Toma Mi yugo sobre ti, y aprende de Mí; porque soy amable y humilde de corazón, y hallarás descanso para tus almas.

Porque mi yugo es fácil y  mi carga ligera” (Mateo 11: 28-30).

Entonces, todo lo que Dios promete, Dios da, porque Él es el fiel.

Dijo a los apóstoles: Id y predicad la Buena Nueva a todas las personas. Yo permanezco contigo todos los días hasta el final de la era.

También prometió a los apóstoles: «No os dejaré huérfanos».

Así que hoy, aunque no somos los que recibimos directamente, Dios les ha prometido a los apóstoles, así que también nos está prometiendo, porque también somos hijos de Dios.

Dios no nos deja huérfanos, como prometió.

Él quiere que abramos los ojos de la fe para encontrarnos con Él, para verlo, para recibir Sus palabras vivas y también para recibir el regalo, para que podamos encontrarlo con Él y estar cerca de Él, de manera íntima.

Dios no nos culpa.

Dios se queda para defendernos y espera a que regresemos.

Cuando pecamos, Dios no nos abandona, porque Dios viene a salvarnos.

Él viene a fortalecer al mundo entero. Estamos en un estado y tiempo en el que el mundo entero se está fortaleciendo, por lo que aún tenemos la oportunidad. No perdamos la oportunidad.

Recordemos los lugares donde lo hemos olvidado, lo hemos descuidado.

Esos son los tabernáculos de todo el mundo.

Jesús ha soportado por 2,000 años. Lleva 2,000 años esperando.

Él nos ha dado los mayores privilegios.

Esta es una oportunidad para separarnos de nuestras vidas diarias ocupadas para venir al tabernáculo a pedirle que nos acepte, que nos reciba, que nos ayude a soportar todas las preocupaciones y tristezas de nuestra vida humana y las dificultades de ganarse la vida.

El Señor Eucarístico es el único Ser Supremo con quién nos encontramos directamente, porque Él es Dios entre nosotros.

Prometió quedarse con nosotros hasta el fin del mundo.

Él es un Dios lleno de fuerza, un Dios que nació, que murió y resucitó en gloria.

Aunque en el cielo, Él todavía está presente para derramar abundantes gracias, para continuar salvándonos, para ayudarnos y para liberarnos a través del Santísimo Sacramento.

El Santísimo Sacramento es tan elevado y maravilloso que la humanidad debe reconocer y postrarse, adorar, honrar y agradecer a Dios.

No olvidemos que Él nos ha dado la gracia.

Hoy, lo recibimos en el momento correcto, cuando la verdad debe ser reconocida, por la misma luz que Dios ha dado a la humanidad, a cada persona y al corazón que lo reconoce y lo busca.

¿Oh Señor nuestro Dios, ¿cómo podemos ser testigos de lo que es el cielo?

¿Cómo es posible para nosotros experimentar y ver todas las cosas que Dios nos concede que son cosas que Él ha manifestado para que sepamos que Él está esperando?

Esa espera ha llegado en un momento en que la humanidad necesita ser salvada.

Aunque vivimos años pecaminosos, Él siempre nos  da la oportunidad. Él está listo para perdonarnos.

Todavía tenemos un pacto con él.

A medida que continuamos ofreciendo el Quinto Kowtow, entenderemos lo que Dios ha otorgado y lo que esa promesa nos dará.

A menos que lo rechacemos, a menos que seamos totalmente tercos, a menos que hayamos olvidado que Dios murió, por nuestra culpa.

Él nos da todo, para que vivamos.

Hasta el día de hoy se queda esperando a que maduremos.

Él es el único Ser Supremo que usa el amor hacia nosotros. Él usa el amor para convencernos.

Pero somos personas endurecidas, tercas y pecaminosas.

Nuestra corrupción, nuestro ego y nuestra personalidad fueron el muro que nos separó, y desde entonces hemos sido animados por el diablo, por lo que nos volvemos duros, tercos y arrogantes.

Nos separamos de las leyes de Dios y nos separamos del amor del Ser Supremo manso y benevolente que todavía quiere estar con nosotros.

Hoy solo hablamos de la realidad.

No vemos, no creemos, y seguimos nuestros hábitos.

Pero Dios nos da fe, de modo que la fe nos lleva a una vida en el corazón, en la mente, en el alma, para poder avanzar profundamente, avanzar y ver a través de lo que fue y es, lo que Dios da.

Es un programa con un historial, no existe de forma automática o natural.

Los seres humanos son demasiado argumentativos, demasiado regulados, de acuerdo con el límite de los métodos humanos. En una vida de conocimiento y aprendizaje, requerimos cosas que necesitan su propio razonamiento, su propia evidencia, que se encuentra sólo en el nivel de explicación en el mundo humano, pero no se puede explicar de una manera elevada y espiritual. Entonces, si explicamos de manera elevada y espiritual, ¿cómo podemos explicar a una persona que ha muerto como el Señor Jesús hace 2,000 años? ¿Cómo pudo Él resucitar? Nadie puede morir y resucitar. Sólo el Señor Jesucristo. Entonces eso prueba que Él es Dios. Así, lo que Dios proclama o declara, entonces se hace verdad.

Hoy, el Jesús Eucarístico está todavía entre nosotros. Él es el Ser Supremo que es extremadamente poderoso y poderoso; el Dios Supremo que da vida al hombre, el Dios Supremo que sigue mirando a la humanidad y aún le concede a la humanidad innumerables gracias y favores.

Entonces, debemos saber que cuando creemos en Dios, veremos todas las obras que Él hace por nosotros. Por lo tanto, cuando creemos, obtendremos; Cuando buscamos, encontraremos; y cuando llamemos, entonces se nos abrirá, tal como lo dijo Jesús en el Evangelio.

No sigamos el razonamiento humano, el argumento, de acuerdo con la mediocridad, el carácter ordinario y la limitación del mundo en el conocimiento, en el intelecto o en la explicación según la teoría de la ciencia.

No podemos explicar lo que Dios ha creado. No podemos explicar lo que Dios da hoy. No podemos explicar cómo el Anfitrión, aunque pequeño, es el gran y elevado Sacramento. Es un sacramento lleno de poder y poder que contemplamos.

De hecho, es una cosa tan maravillosa, inmensa e infinita. Es imposible imaginar las luces que emanan del Jesús Eucarístico con colores extremadamente sublimes y sobrenaturales. Es imposible expresarlo en palabras. Solo necesitamos saber que Dios concede porque nos ama. Desde el momento en que estableció el Santísimo Sacramento, por una pequeña Hostia, continuamos recibiéndolo diariamente en nuestros corazones.

De hecho, cuando el Señor verdaderamente viene a nosotros a través de Su poder, entonces la Hostia que es la pequeña Eucaristía que recibimos diariamente se convierte en el gran Jesús Eucarístico, como una corriente de luz que cubre todo el cielo.

Cuando esa luz brilla, el entorno se convierte en la oscuridad.

La oscuridad desaparecerá en la luz.

Esta es la razón por la que Dios quiere que nos convirtamos en la luz, porque la luz nos dará vida.

Esa luz nos envolverá, pero si somos pecadores, si somos aquellos que cometemos pecado, que alimentamos el pecado, que somos personas injustas y desobedientes, entonces permanecemos en un estado de oscuridad.

Cuando venga la luz, la oscuridad se desvanecerá.

Así que Dios planeó y arregló todo.

Habrá un desenlace del mundo humano entre el bien y el mal.

Él nos ha profetizado a través del poder de la Eucaristía, y ha manifestado.

Hoy, hay tantas cosas para que Él nos dé más tiempo, para fortalecer nuestra fe.

Regresemos a Dios y respetemos, adoremos, agradecemos, alabemos y glorifiquemos, porque Él es el Señor escondido a través de la Eucaristía.

No seamos imperfectos e irrespetuosos.

En ésta era, y especialmente en éste país, la gente difícilmente respeta a Dios, y eso se ha convertido en un hábito en la vida.

Hoy en día, la gente no entiende que la humanidad debe mostrar reverencia hacia el Dios Supremo.

Porque olvidamos esa reverencia, perdemos algo que es verdaderamente esencial en la vida.

Dios es el Señor. El ama a la gente.

Es un padre amoroso, maestro, amigo y también el Ser Supremo que nos ama como un amante casto.

Él siempre nos lleva por el camino de la vida terrenal. El es el Señor

Somos seres humanos.

Debemos ofrecer lo mejor y debemos respetarlo firmemente. Eso es lo más importante que debemos hacer.

Porque nos ama, pero también es un Dios justo, recto y verdadero. Debe haber orden en el mundo, y por supuesto lo hay en el cielo.

Los ángeles, los santos, los santos apóstoles y los 24 ancianos continúan postrándose y adorando a Dios, como en el Evangelio de San Juan.

Están los 24 ancianos, que representan a cada raza que Dios ha elegido del Antiguo Testamento al Nuevo Testamento.

Como se indica en el Libro de la Revelación, como hemos leído, la corte celestial debe postrarse para adorar a Dios.

Somos gente pecadora, mortal.

Especialmente en éste siglo de la humanidad, seguimos ofendiendo y despreciando, por lo que no entendemos cuál es el significado de postración.

Ha llegado el momento de que las personas maduren.

No podemos continuar de ésta manera, con falta de respeto hacia Dios. Porque si somos irrespetuosos, ¿cómo podemos entender el gran valor del Señor que todavía está presente entre nosotros, permitiéndonos encontrarnos hoy?

Cuando consideramos eso, entonces estamos aterrados, porque el Señor es demasiado grande, demasiado fuerte, demasiado poderoso.

No somos nada si no nos inclinamos y postramos ante Él.

Así que es hora de que entendamos que Dios nos ama y nos da Su amor, pero debemos regresar para recibir ese amor.

Además, de ahora en adelante, debemos practicar el acercarnos a Dios con reverencia, lo que nos ayudará a entender nuestra condición.

Cuando nos miremos a nosotros mismos en el pasado, Dios nos verá como aquellos que entienden, entonces Él nunca negará nada por lo que oramos.

Recuerda, Él se queda a defender. Él se queda para dar. Él se queda para derramar abundantes gracias para aquellos que están conscientes, que son conscientes.

Maduremos en el amor de Dios, para que no perdamos la oportunidad, no nos confundamos o dominemos.

Cuando no conocemos totalmente a Dios, no creemos en Dios, entonces la vida carece de sentido.

¿A dónde vamos? Cuando el Salvador murió por nosotros, nos dió grandes privilegios.

Si seguimos sin responder, si rechazamos, si somos tercos y seguimos el mundo humano, entonces el pecado nos ha controlado y nos controla a través de los ídolos, que adoramos ciegamente.

Ha llegado el momento de que la gente abra los ojos, elija el Ser Supremo a quién adoramos, el Ser Supremo en el que creemos, el Ser Supremo que tiene el poder, el Ser Supremo que nos ama y que todavía nos da la oportunidad.

Él nos da muchas oportunidades y mucho tiempo.

¿Podremos regresar a tiempo o no, o todas las cosas dependen de la ley de la naturaleza?

Para Dios, el tiempo es solo un segundo, un momento, pero para nosotros hay muchos siglos, muchos años.

Venimos a éste mundo y, como somos seres humanos, sólo vivimos en un tiempo limitado.

Por eso, pequeñas y buenas cosas vienen del Jesús Eucarístico. Las cosas majestuosas y elevadas también provienen del Jesús Eucarístico. Las palabras que recibimos son también del Jesús Eucarístico y se originan en el Jesús Eucarístico.

Hoy, recibimos la enseñanza de la Madre María a través de Los Seis Kowtows.

La Madre nos enseñó a nosotros y al mundo entero el Cuarto Kowtow, para que regresemos por éste método.

A partir de la postración, la sumisión, recibiremos la guía del Espíritu Santo.

Él ha dado y está dando oportunidades a la gente.

 

Queremos saber qué viene de la verdad que Dios nos concede, para que eliminemos nuestro ego, eliminemos las debilidades del pecado, eliminemos lo que estamos pensando y entendiendo.

Démonos la oportunidad de venir a Dios con reverencia, de venir por la postración y la sumisión, de venir a Dios con un corazón arrepentido.

Seremos aceptados por él.

Debido a la gracia de Dios, sabremos y distinguiremos muy claramente entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo que nos pertenece a Dios y lo que necesitamos enmendar, mejorar, para que podamos abandonar la oscuridad.

Vengamos al Jesús Eucarístico.

Lo que necesitamos es alimentar la vida de fe.

Ese es el lugar donde recibimos, donde habrá paz en el alma, de Dios.

Habrá una luz para brillar en la espiritualidad, y si creemos, sentiremos paz en la vida.

Enfrentaremos pruebas y dificultades, pero cuando Dios camina con nosotros, Él no nos dejará regresar con las manos vacías, porque estamos protegidos.

Como dijo a los apóstoles: «No os dejaré huérfanos». Entonces, confiemos en eso, confiemos en esa palabra, confiemos en el Evangelio.

Nos encontraremos con Jesús a través del Santísimo Sacramento, el Ser Supremo que nos da el amor y la dulzura que Él tiene para aquellos que lo buscan.

Nunca nos dejará salir con las manos vacías.

Tenemos paz, tenemos calma y creceremos en la vida de fe cuando pertenezcamos al Jesús Eucarístico.

Dediquemos tiempo para visitar, contemplar y adorar el Santísimo Sacramento. Amén.

e) Respetuosamente ofrecemos el Quinto Kowtow a las Cinco Heridas Santas de Jesucristo.

 

Oh Señor, nuestro Dios, nos lleva a las Cinco Señales Sagradas: la salvación. Fué un gran logro.

El único Hijo de Dios bajó del cielo y entró en la Pasión, para que la humanidad tenga esperanza.

También le permitió a la humanidad tener un sello permanente – para ser perdonado.

Fué un pacto que Dios está esperando para hacer con cada pecador como nosotros.

El pasado consiste en los días en que caminamos por los caminos de la cruz mientras la Madre María nos guiaba a través de nosotros, para ayudarnos a recordar la salvación.

Dios vino con el propósito de liberarnos y librarnos del pecado.

Cada Vía Crucis recuerda la traición humana y la injusticia.

En aquellos días, debido al interés y estatus de la gente en los sectores públicos y religiosos, muchos actuaron sin conciencia, esperando conservar sus funciones, aunque fueran ilícitas.

Como tal, ¿cómo se puede gobernar un país para tener paz, amor y orden?

Debido a que vivimos en pecado desde el principio, Jesús tuvo que venir a salvar a la humanidad a través de su muerte.

Él mismo tuvo que venir a la Primera Estación, así que hemos visto todo lo que Él ha eliminado con Su aceptación, todo con lo que la humanidad ha vivido, personas que tienen posición y poder, pero que son celosos, envidiosos, resentidos e injustos en sus tratamientos hacia otros.

Así que vino a establecerse. Él vino a cambiar las leyes de un mundo terrenal en desgracia, en las formas en que la humanidad se ha tratado con crueldad, cometiendo pecado y terminando en divisiones, tanto países como personas con funciones que siempre viven con placer, siempre con infidelidad. y la injusticia.

¿Cómo puede eso continuar? ¿Cómo podemos continuar gobernando por los métodos del mundo, por los métodos humanos?

Así, Dios caminó a través de cada Estación de la Cruz para recordar y redimir todos los errores del mundo humano.

A continuación, vemos cómo aceptó enfrentarse a todos. Él todavía tenía la autoridad de Dios, el Ser Supremo que soportó, para intercambiar en lugar de ser derrotado.

A pesar de no seguir el método humano, aceptó guiar al mundo entero para guiar a la humanidad hacia una doctrina.

Al final, estas Cinco Estaciones de la Cruz fueron intercambiadas por las Cinco Señales Sagradas.

La victoria se ha cambiado en los Cinco Signos Sagrados. La victoria, a través de la muerte y la aceptación de la muerte, hizo que la humanidad de la oscuridad volviera a la luz.

Esa doctrina única le permitió a la humanidad vivir y regresar a un lugar eterno, y le dió a la humanidad el derecho de llamar a Dios el Padre «Abba», «Padre».

Sin Jesús, no estamos en condiciones de llamar a Dios Padre como Abba.

Si Jesús no viene al mundo para aceptar la muerte, no tenemos oportunidad de reconciliarnos, resucitarnos y regresar al cielo para siempre.

Sin que Jesús nos guíe hoy, ¿hacia dónde se dirije el mundo? ¿Y podríamos seguir existiendo en éste siglo?

Entonces, Jesús ha hecho muchas cosas por el mundo.

Hoy, meditamos en las 14 Estaciones de la Cruz para que aprendamos a evitar el pecado, pero lo que Él quiere es la conclusión.

Esa es la salvación a través de las Cinco Señales Sagradas, para recordarnos que el amor de Dios salva, que su amor es paciente, que su amor nos saca de la oscuridad y el pecado.

Debido a su amor, Él todavía espera pacientemente la madurez de la humanidad, hasta el día de hoy.

Lo único que Él quiere es que nos  arrepintamos y regresemos.

Hay cosas a las que debemos honrar, a las que debemos someternos y a las que debemos recurrir; entonces comprenderemos el significado que Dios ha amado y otorgado a la humanidad desde el principio.

La muerte de Jesús se ha convertido en el sello permanente del alma de cada pecador y también es el pacto.

Entonces, cuando regresemos, seremos reformados y mejoraremos a las personas que merecen ingresar al reino celestial, incluidos los santos elegidos.

 

  • la Primera Señal Santa

 Debemos saber que la Primera Señal Santa es el amor de Dios Padre y la Divina Misericordia que existe a través de los siglos.

Él es el Dios del amor que aún se concede a la humanidad.

 

  • La Segunda Señal Santa

 

La Segunda Señal Santa es Jesús, el Salvador, a quien acabamos de recibir y alzar a través del Segundo Kowtow.

Y el Cuarto Kowtow para el Señor Eucarístico está estrechamente relacionado con Jesús.

Incluso representa más, además de los tres roles.

Él es el Ser Supremo que trae el amor de Dios el Padre a la humanidad, y también es el brillante ejemplo que obedeció hasta el último aliento de Su vida, para que podamos ser redimidos, para que entremos en el cielo.

Se abrió la puerta al cielo, y entramos y llamamos al dueño del cielo: «Abba», «Padre».

Entonces, en todas las cosas, debemos confiar en Jesús, la Segunda Persona de Dios.

Sabemos que el Salvador es la Segunda Señal Santa.

Creamos en Él para que vivamos.

 

  • La Tercera Señal Santa

La Tercera Señal Santa es el Espíritu Santo. Como somos personas normales, ordinarias, ¿cómo podemos entender las cosas grandes, elevadas y misteriosas que Dios le da al mundo humano?

Necesitamos saber acerca de las cosas que son buenas, malas, justas, rectas.

La verdad es que el amor de la Divina Misericordia es eterno y se nos otorga a través de la Tercera Señal Santa, el Espíritu Santo.

Él es amor.

Él es el representante del amor de Dios el Padre y de Jesús, y con ellos forma la Trinidad.

En el reino divino y presente, Él es también la luz, el camino y la verdad, que brillan sobre la humanidad en la noche oscura.

Entonces, todos aquellos que quieren vivir en la verdad deben llegar a ser justos, deben tener el Espíritu Santo.

Por lo tanto, la Tercera Señal Santa es la determinación que nos lleva a la luz de la verdad, la fe.

Es la fuerza y ​​el poder para traernos la profundidad, la altura, la longitud y el ancho de la fe a través del Espíritu Santo.

Él es el Ser Supremo que ilumina, el Ser Supremo que guía y la fuerza motivadora para darnos una vida espiritual y lo mejor, en santidad, perfección y la verdad.

 

  • El Cuarto Santo Signo es el Cuerpo y Sangre de Cristo.

Acabamos de mencionar esto. Sólo Jesús es el Ser Supremo que promete. Porque Él es Dios, Él existe.

El solo puede humillarse para convertirse en Hostia, permanecer fielmente con la humanidad, esperar pacientemente y amar incondicionalmente, un gran y poderoso poder con el que nos encontramos hoy, motivados por las palabras recibidas, las cosas que se escuchan y atestiguan en éste día.

Todas las cosas que vemos y oímos, todas las verdades, son sólo de Dios, el Poderoso.

Desde el primer momento hasta el último, Él sigue siendo Dios.

Hoy, Él está presente para manifestar Su poder.

Él es el Poderoso que otorga gracias a la humanidad.

Él es el Ser Supremo amoroso que nos ha motivado a comprender el significado de lo que es una vida de fe con Dios, y el encuentro con un poder poderoso.

Hoy las gracias todavía se derraman para el mundo.

Las palabras vivas nos recuerdan, como en éste día, fortalecer la fe con la presencia de la Eucaristía.

Solo Dios es el Ser Supremo que otorga.

Al mismo tiempo, con el Quinto Kowtow, sabemos lo que debemos saber.

No es espontáneamente por nosotros mismos que podemos entender.

 

  • El Quinto Santo Signo

Necesitamos tener un intercesor. La Madre María misma es el ser que Dios ha escogido para ser El Quinto Santo Signo. Ella fue la primera persona en recibir el don del Espíritu Santo y vivir en su gracia.

El Espíritu Santo ensombreció a la Madre, y la Madre se convirtió en la Madre de la Segunda Persona de Dios.

La Madre misma fué la que se quedó. Después de que Jesús completó su misión y regresó al cielo, la Madre se quedó con los santos apóstoles.

Después de que Jesús regresó al cielo por 10 días, el Espíritu Santo entró en la habitación, envolvió a la Madre junto con los santos apóstoles.

Recibieron el fuego simbólico del Espíritu Santo.

Eso era algo que sabíamos de la historia, pero también hay muchas cosas que debemos saber.

El Espíritu Santo es una Persona. Él es el amor de Dios. Él nos da espiritualidad, existencia, lo sobrenatural, trabajando en cada una de nuestra fe.

Entonces, la Madre María nos lleva a la Tercera Señal Santa, porque todo se atribuye al Espíritu Santo. La Madre María es la primera persona en recibir.

La Madre María también está en el Espíritu Santo, y es por la guía del Espíritu Santo que la Madre entiende claramente que todo lo que hace el Espíritu Santo es grande y sublime.

Entonces, si el mundo quiere ser salvo, debe tener la gracia del Espíritu Santo.

Déjenlo iluminarnos y ayudarnos a distinguir entre el bien y el mal, entre lo justo y lo incorrecto.

Sólo el Espíritu Santo es el Ser Supremo omnisciente, la fuerza para que practiquemos la santidad.

Es el Espíritu Santo quien nos guía hacia la verdad y la santidad.

El Espíritu Santo nos motivará y nos otorgará una vida de fe, que experimentamos en el alma a través de Su guía.

Necesitamos saber que la Madre María es la Persona que ha recibido plenamente la gracia del Espíritu Santo.

Desde Su gracia, la Madre nos enseña a través de métodos divinos, mientras oramos para recibir Su apoyo, inspiración y fortaleza.

La Madre María es la persona elegida para acompañar a Jesús en los caminos de la cruz.

La Madre ha llevado la Cruz con Su corazón, colaborando con Jesús para completar la misión.

Hoy, la Madre permanece con nuestro mundo humano, para reemplazarnos y adorar al Jesús Eucarístico.

Es una cosa grande y noble que no sabemos: donde está el Jesús Eucarístico, está la Madre María.

La Madre María es la primera persona con la palabra «fiat», por lo que el Espíritu Santo mismo ha ensombrecido a la Madre.

La madre se ha convertido en la persona que llevó a la Segunda Persona de Dios.

La Segunda Persona de Dios permanece en el mundo, humillándose a Sí Mismo para convertirse en el Santísimo Sacramento a través de la Hostia.

El Señor está oculto en la Eucaristía, por lo que la Madre misma se convierte en el tabernáculo para celebrar primero la Eucaristía.

Ahora, la Madre es también la Persona que está cerca de la Eucaristía y también el tabernáculo, porque cuando la humanidad lo olvida, ya no lo recuerda, entonces la Madre es el tabernáculo para quedarse con el Jesús eucarístico.

Si no recibimos la revelación, si no nos enseñan, ¿cómo podemos entender éste gran misterio?

Entonces, en la Quinta Señal Santa, el Espíritu Santo quiere que sepamos que es la Madre María.

La Madre María es una de las Cinco Señales Sagradas de Jesús.

Hoy eso se ha convertido en un convenio: la enseñanza de la Madre nos da una grandeza infinita.

Es el fin de la historia que necesitamos saber, porque las Cinco Señales Sagradas nos salvan.

Las Cinco Señales Sagradas de Jesús, a través de la Cruz, nos recuerdan que Jesús estiró los brazos para abrazar a la humanidad.

Y no es simplemente para nosotros contemplar la Cruz, sino que en la Cruz se oculta un misterio sublime.

Ese es el reino celestial, una familia del gran reino celestial que nos acerca a Dios.

En el mundo humano, ¿cuántas personas entienden esto?

El tiempo ha llegado. Necesitamos entender, necesitamos saber.

¿Por qué debe colocarse la cruz de Jesús en el medio del altar, en el medio de la iglesia?

Todos los lugares que tienen la Cruz son un símbolo, porque la Cruz es el lugar donde Dios murió. Escogió la cruz para salvar a la humanidad.

Gracias a la Cruz, la raza humana se salva, para ser hijos de Dios.

Pero ocultos dentro de la Cruz, las Cinco Señales Sagradas se han convertido en el sello del perdón.

Ese es el perdón otorgado a la humanidad y también es el pacto que Dios quiere que reconozcamos, para que regresemos a Dios.

No importa cuán pecaminosos, cuán caídos, si desobedecemos o somos ingobernables, cuando regresamos con nuestros corazones, en la postración del alma y el cuerpo, Dios todavía nos perdona, porque las Cinco Señales Sagradas nos han dado vida, perdón y salvación.

A través de eso, aprendemos que es toda la familia celestial: el amor de Dios Padre y la Divina Misericordia; La gracia de Jesús, la paz y la salvación; y la unidad del Espíritu Santo nos guiará e iluminará, para que sepamos lo que se necesita saber.

Sabemos que la presencia del Señor Eucarístico es un privilegio para la humanidad.

Cuando admiramos al Jesús Eucarístico, tenemos la oportunidad de estar en medio del reino celestial, que Dios nos concede, para ayudarnos a comprender las dimensiones del Quinto Signo Sagrado.

La Madre María es la Persona que ve y conoce ésta grandeza que la humanidad no conoce.

La madre representa al mundo entero. La madre representa a la humanidad para recibir los privilegios.

Hoy esos privilegios nos son otorgados en el momento en que Dios nos permite, saber, escuchar, entender y regresar, a través de los días de bendiciones y gracias, cuando el tiempo aún lo permite.

Hoy, las características de los Cinco Signos Sagrados nos recuerdan el valor de la humanidad que permanece como el sello.

Hasta nuestro último momento y último aliento, todavía tenemos un camino para elegir, para volver a Dios.

Arrepintámonos, sometámonos y postrémonos ante Dios, para que seamos aceptados, porque ese pacto aún nos da las Cinco Señales Sagradas, que Dios quiere otorgarnos.

Él permite que su único Hijo venga al mundo, y Jesús aceptó y obedeció, hasta la muerte, para redimirnos.

Todavía tenemos el Espíritu Santo. El es el Ser Supremo que nos otorga gracias, el Ser Supremo que ilumina, el Ser Supremo que nos guía, unido al poderoso apoyo del Señor Eucarístico.

Al mismo tiempo, también está la Madre María.

La Madre es  ejemplar, la única a quien Dios Padre escogió para guiarnos de regreso con las Cinco Señales Sagradas.

Para Jesús, debemos verlo en las Cinco Señales Sagradas.

Allí está todo el cielo que Dios el Padre concede a la humanidad.

Al principio Dios viene a nosotros con amor, y luego termina con amor para traernos de vuelta.

El ha persuadido a la humanidad con amor.

Y la gran y sublime historia que hoy conocemos es el Jesús Eucarístico que contemplamos.

Es toda la familia celestial escondida en el Santísimo Sacramento.

Vemos las maravillas divinas y sublimes a través del milagro del Jesús Eucarístico.

Todas estas cosas pasan en la espiritualidad elevada.

La Madre María quiere que vengamos a la Cruz, de manera respetuosa, de manera de adoración, de manera reverente, porque ese es el pacto que Dios nos da a través de las Cinco Señales Sagradas, con la presencia del cielo.

Los que a menudo hacen las 14 Estaciones de la Cruz y los que se someten a la Cruz, reciben grandes bendiciones, que la Madre María nos enseña a comunicar a los que nos rodean.

Así que ha llegado el momento, debemos contemplar la Cruz, para mostrar la adoración que debemos ofrecer a Dios, para pagar por las gracias que Dios concede a través de las Cinco Señales Sagradas.

Y esa es también la presencia, el pacto de amor que Dios usa para entregar y otorgar gracias a la humanidad.

Las Cinco Señales Sagradas nos dan vida.

Aunque éstos son días de bastante retraso, debemos saber una cosa, que es arrepentirnos con la postración, la sumisión y la reverencia, para glorificar a Dios a través de las Cinco Señales Sagradas.

Nos convertiremos en personas transformadas.

Contemplemos la Cruz, para que enmendemos nuestra vida y reconozcamos la doctrina que aún no tenemos la oportunidad de conocer.Cuando verdaderamente creamos y practicamos, seremos santificados y transformados, porque a través de los Cinco Signos Sagrados, se esconde un gran y grandioso programa, para que Dios salve a la humanidad.

Experimentemos la dulzura de Dios. El es el Ser Supremo lleno de poder. El ama a la humanidad.

Sin embargo, recordemos que los privilegios que nos otorga a través de los Seis Kowtows de la Madre María son que estemos decididos a regresar mientras nuestros corazones aún están latiendo, para que nos convirtamos en personas conscientes, que aceptan los favores, después de que nos sometemos y nos postramos.

Si llegamos demasiado tarde, demasiado tarde, entonces debemos enfrentar la justicia de Dios.

Dios es un Ser Supremo amoroso, pero muy justo.

Cuando es demasiado tarde, ya no hay tiempo para que regresemos.

Así que hay una señal que confirma, para que entendamos claramente lo que necesitamos ofrecer respetuosamente.

Ese es el Quinto Signo Sagrado.

Alabamos, nos regocijamos y honramos las Cinco Señales Sagradas del Señor Jesucristo, que esconde a toda una familia celestial.

Acabamos de ofrecer respetuosamente, a través de cada significado de la Señal Santa.

Adoramos, alabamos, glorificamos al Señor que trae la resurrección a la humanidad.

La gloria sobre la muerte es la victoria triunfante para traer a la humanidad de la oscuridad.

Es un pacto para la humanidad, y también una promesa, cuando la humanidad se postra, se rinde y regresa a Dios.

Al mismo tiempo, es una doctrina que guía a las personas en medio de la vida, en las pruebas y los desafíos, en los días en que las personas deben soportar los caminos de la cruz.

La cruz es para que nos encontremos con el Señor Jesús. La Cruz es para que conozcamos a la Madre María. La Cruz es para que tengamos a la Madre María y a Jesús caminando con nosotros.

La cruz nos ayuda a encontrarnos con el cielo.

Esa es una familia celestial cuando nos rendimos totalmente y nos sometemos, para que aceptemos los caminos de la cruz.

Los caminos de la cruz nos enseñan fortaleza.

Los caminos de la cruz nos enseñan a abrazar las adversidades.

Los caminos de la cruz tienen dificultades o desafíos.

También son los caminos de la cruz que Dios elige para que nos encontremos con Él y con la Madre María.

Con la Madre María y Jesús, definitivamente entenderemos el significado de la familia celestial que Dios el Padre está dando a la humanidad a través de Su Divina Misericordia.

Así nosotros vivimos en lo sagrado de la manifestación del Señor a través de los Cinco Santos Signos.

Entendamos que cuando venimos a la Cruz, cuando nosotros venimos a la iglesia, nosotros venimos a  un lugar respetable – nosotros debemos mostrar respeto.

Demos honor, reverencia, y gracias, con un corazón agradecido, por los Cinco Santos Signos que Dios nos ha dado, una gran gloria.

Eso es un convenio y una bendición. Nosotros no podemos negarnos. Nosotros hemos ofendido y estamos ofendiendo, a pesar de los Cinco Santos Signos.

El tiempo ha llegado – la importancia de que es divino, de que es sagrado, está manifestado a la humanidad a través de los Cinco Santos Signos.

Que todos abran sus oídos, abran sus ojos, y abran sus corazones para sentir.

Nosotros entenderemos lo que Dios premia.

Dios ama y crea cada oportunidad para el hombre y porque El nos ama.

Ya que nosotros somos gente quien traiciona, gente quien rechaza, gente que ofende, El usa la justicia con nosotros.

Pero Dios es el Ser Supremo quien nos ama desde el principio. El siempre nos da vida, nos da la oportunidad, para nosotros regresar a El.

Y a través de ésta alta espiritualidad, nosotros vemos el amor de Dios.

Es Su supremacía que nos da todos los aspéctos – para salvarnos, para ayudarnos, y para traernos de regreso al camino de la rectitud.

Volvámonos gente que enmienda, que mejora, y que merece el amor que Dios nos ha dado a través de los Cinco Santos Signos.

Nosotros adoramos a Dios, bendecimos a Dios, y alabamos a Dios, nuestro Señor, ahora y por siempre, porque solo hay un Dios Supremo.

Hoy nosotros sabemos, que en lo divino de carácter sagrado que Dios se revela a través de las enseñanzas de la Madre, para que nosotros entendamos el significado de cada Kowtow.

Y es el Quinto Kowtow que ayudará a aumentar nuestra fe y permitirnos  entender más de lo que hemos recibido, estamos recibiendo y continuaremos recibiendo.

En la postración y sometimiento, en la vida de arrepentimiento con el cuerpo y alma, mente y el corazón entero, respetuosamente ofrezcamos a Dios todopoderoso, – el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Amén.

 f) El Sexto Kowtow

El Sexto Kowtow: gracias a Dios Padre,  porque nosotros tenemos a la Madre María. Nosotros ofrecemos el Sexto Kowtow a la Bendita Madre María.

Oh Dios Padre, Tú eres  el Alfa y Omega. En el principio fuiste Tú. Al final también estas Tú.

Todos se someten a Tí.

Te doy gracias, de parte de todas las clases, todos los roles. Todo gracias a Ti.

Porque Tú sabes que somos indignos, gente desobediente, gente que traiciona, gente que se rebela a Tu amor y Divina Misericordia, así, Tu escogiste para nosotros una Madre.  Esa es la Madre María.

La Madre María ha obedecido y fue totalmente devota a Ti, para ofrecer acción de gracias de parte de la humanidad.

La Madre ha orado por el mundo y por nosotros.

La Madre fue totalmente devota a Dios, hoy, la Madre María nos enseña a venir al Padre a través del Primer Kowtow, de una manera clara.

Cada Kowtow nos ayuda a entender más y a estar cerca de la familia que Dios ha dado a la humanidad desde el principio.

Nosotros debemos saber que es a través de una vida humilde y simple que nosotros encontramos a Dios.

Hoy, Padre, nosotros ofrecemos a la Madre María el Sexto Kowtow.

Oh Madre María, Madre de la Divina Misericordia, Madre de amor, Madre de la Eucaristía, por favor acepta éste Sexto Kowtow que respetuosamente nosotros te lo ofrecemos.

Por lo que Tú nos has hecho por nosotros, por favor acepta nuestro corazón reverente, agradecido, lleno de agradecimiento, y de lleno de apreciación.

Nosotros también te ofrecemos nuestro corazón arrepentido por las imperfecciones que continúan afligiendo Tu corazón.

Nosotros somos gente que continúa sin saber, que continúa sin escuchar, y quien continúa sin haber practicado Tu enseñanza para nosotros regresar a Dios, para nosotros rezar el Rosario, para nosotros meditar en los misterios que Jesús ha soportado, para nosotros enmendar, para mejorar, para volvernos la gente que son devotas a Tu Corazón.

Tu Corazón pertenece a Dios, en reverencia y amor, en devoción a Dios, en una vida obediente, una vida perfecta, una vida comprometida a la doctrina y la verdad. De parte del mundo humano, Tú siempre oras y continúas buscando maneras de recordar, de guiar, para encontrar las ovejas que están perdidas alrededor del mundo.

Eres Tú quien nos dirige al Dios de amor.

Eres Tú quien nos ayuda a reconocer el fin de éste tiempo, los cuáles son también los últimos días de historia.

Nosotros vemos eventos extraordinarios, eventos maravillosos, a como también muchos cambios que nunca antes pasaron, pero que están pasando en el mundo de hoy.

Madre, por favor permítenos respetuosamente ofrecer nuestra gratitud y acción de gracias a la Madre de la Divina Misericordia, la Madre de la Palabra encarnada, la Madre del Salvador, la Madre de la Iglesia, la Madre de los sacerdotes, la Madre de los laicos, la Madre de cada santo, cada pecador, cada ofensor, cada penitente, cada víctima, cada testigo, cada alma del purgatorio, y la Madre de toda la humanidad. Ese título, ese nombre honorable, no puede ser negado.

Hay cosas mucho más sublimes que Dios ha otorgado sobre la Madre.

Ese es el título de la Reyna del cielo, la Madre de la Palabra Encarnada, la Madre de la Segunda Persona de Dios, la Madre de toda la humanidad.

La Madre no usa la autoridad de la reina del cielo para corregir a la humanidad.

La Madre simplemente enseña a la humanidad, no en la manera de una reina poderosa.

La Madre siempre actúa en un estado absoluto de humildad, con amor gentil, como una madre quién siempre cuida de Sus niños, quien recuerda, quien derrama lágrimas por Sus niños. La Madre ha derramado lágrimas de sangre. La Madre ha derramado lágrimas sangrientas, para recordarle a Sus niños, para buscar a Sus niños, para traerlos de regreso a Dios.

La Madre sabe que, aparte de Dios, no hay otros lugares para nosotros de apoyarse para tener una vida eterna feliz.

La Madre no desea que perdamos todas las oportunidades del Señor Jesús. La Madre ha atestiguado Su vida entera, trayendo paz a la humanidad, dando a la humanidad vida, salvando a la humanidad del pecado, y dirigiendo a la humanidad dentro de una doctrina, la doctrina para nosotros practicarla, para dirigirnos al cielo.

La Madre ha visto todas las obras importantes y significantes que Jesús a alcanzado.

Es la Madre Misma quien  ve el amor inmensurable del Padre y la Divina Misericordia a través de todas las generaciones.

La Madre toma nuestro lugar porque somos seres humanos ingratos, para volvernos personas sumisas quienes sean devotas totalmente a Dios. La Madre hace todas las cosas en silencio, en una vida contemplativa, en humildad absoluta, para vivir gratamente para Dios Padre, a través de Su doctrina.

Aunque nosotros no podemos entender todas estas cosas maravillosas, La Madre se ha vuelto ciertamente la Madre quien busca a Sus niños y busca por todos los medios de aconsejar a Sus niños.

La Madre sabe que si nosotros no seguimos el plan de Dios, nosotros no entenderemos las maravillas grandiosas con las que el Señor Jesús nos premia.

Nosotros continuamos indiferentes hacia Jesús Eucarístico. Nosotros no entendemos el significado de los Cinco Santos Signos. Nosotros no entendemos la presencia de la Madre. Nosotros no entendemos porque hoy nosotros tenemos Los Seis Kowtows.

¿Cómo podemos nosotros, entonces, entender el más sublime de los regalos?

La Madre no desea ver a nadie en el purgatorio, lamentándose y rechinando sus dientes.

La Madre ha visto a la gente sufrir en el infierno.

Ellos no tienen más la oportunidad de ver la luz, ellos no pueden gozar más del amor de Dios.

Ella ve a los niños quienes continúan viviendo los días con un corazón frío, obstinados, los cuáles son los días del ciego y del indiferente.

Ellos terminarán con días en el purgatorio, lamentándose. La Madre ha ido allí para traer muchas almas de regreso.

La Madre no desea que éste mundo caiga en una situación estando nosotros los seres humanos engañados, viviendo en días de progreso, días modernos, bajo el control del diablo.

El diablo nos envuelve, y controla al mundo entero.

La Madre desea que nosotros entendamos el significado a través de cada Santo Signo, a través de cada Persona.

La Madre sabe que esto es una oportunidad para Ella de guiar a todos en el mundo para reconocer el significado de lo que nosotros teníamos y tenemos.

Dios simplemente usa el amor para premiar a la humanidad. Dios simplemente usa el amor para ayudar a la humanidad de regresar. Dios salva a la humanidad, simplemente con amor, no con castigo.

Sin embargo, la humanidad ha sido ingrata y ha vivido en la maldad, así que seguramente, Dios debe usar su justicia hacia cada persona y cada pecador.

Pero el Señor Jesús ha venido a salvar pecadores, para ellos volverse penitentes, y de penitentes se volverán santos.

Hoy, hay muchas cosas que la Madre desea para que el mundo humano sepa.

Regresemos al Dios con la postración, por Los Seis Kowtows.

El Espíritu Santo desea que elevemos en plegaria a la Madre con la postración con el Sexto Kowtow, porque el Sexto Kowtow es la decisión final de la historia.

Dios desea que le demos honor a su Madre, para venerar a la Madre, por todas Sus obras.

La Madre es el autor de Los Seis Kowtows, para dirigir el mundo entero de regreso a Dios.

A través de Los Seis Kowtows, a través de la postración, a través de la sumisión, a través del arrepentimiento, y la enseñanza, exactamente en éste momento, nosotros podemos encontrarnos con Dios, reconocer lo que tenemos y arrepentirnos con nuestros corazones.

Eso es por lo que Dios está esperando: que nosotros nos convirtamos en una persona consciente, para regresar a la rectitud, para aceptar y practicar la doctrina que Dios da.

Estas son cosas buenas, cosas santas, cosas en las que nosotros necesitamos tener el apoyo del Espíritu Santo para ayudarnos.

Entonces nosotros maduraremos y distinguiremos entre lo correcto y lo equivocado, entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, entre lo verdadero y lo falso.

El tiempo ha llegado donde la Madre nos enseña a rezar el Rosario y enmendar nuestra vida, regresar a Dios en contrición y en arrepentimiento, para venir al Corazón de la Madre.

Estas cosas nos ayudan a practicar, porque nosotros sabemos la urgencia de los tiempos, pero nosotros continuamos sin actuar.

Nosotros no podemos continuar con días bajo el dominio del mundo humano, con una vida civilizada apoyada en la ciencia y la tecnología.

Si nosotros no somos justos y éticos, nosotros gradualmente y lentamente moriremos. Nosotros perderemos nuestra fe. Nosotros perderemos a nuestros hermanos, nuestras hermanas y la juventud de hoy, porque ellos están entrando en una vida sin fe.

Con ésta situación, nosotros nos volveremos herejes, gente quien completamente rechaza todos los buenos trabajos que Dios ha completado para salvar a toda la humanidad.

Nosotros no podemos dejar al diablo controlarnos de acuerdo a las maneras del mundo, en el cuál los seres humanos consideran lo lógico.

Nosotros continuamos teniendo una vida de fe en el cual la Madre María es la Madre del mundo entero.

La Madre no puede dejar a Sus niños perdidos en lugares donde ellos pierden la gracia de Dios.

La Madre no nos deja volvernos ciegos. La Madre no nos deja perder todo lo que nosotros hemos recibido del Salvador, de Su Hijo, quien le ha dado al mundo.

Hoy, lo que la Madre enseña es muy simple.

No es difícil, pero tampoco es fácil.

Nosotros sólo necesitamos ser humildes. Nosotros sólo necesitamos pasar algún tiempo.

Cuando nosotros estamos solos, cuando nosotros venimos al Sagrado Sacramento, cuando nosotros venimos a un lugar de reverencia, proclamemos a Dios con una vida de oración, con postración y sumisión, con la proclamación.

Con esa proclamación, el Espíritu Santo no nos rechazará. El nos dará lo que nosotros necesitamos saber.

De allí, nosotros entenderemos lo que es el arrepentimiento, y como vivir para agradar a Dios.

El tiempo ha llegado para la Madre María nos ayude.

Ese es el método más amable para que nosotros regresemos.

Porque nosotros somos seres humanos, todos nosotros le hemos faltado a Dios. Nadie es perfecto.

La mayoría de nosotros somos gente que hemos ofendido, que están ofendiendo, y quienes continuarán ofendiendo a Dios.

Así, sólo hay un camino.

Nosotros debemos elevar a Dios en plegaria absoluta con un corazón contrito, con determinación, para que nosotros merezcamos ser aceptados por las enseñanzas de la Madre María, para que Dios intervenga y nos ayude en nuestro camino de regreso a nuestro hogar en el cielo.

Nosotros somos los ciegos que viven en la maldad.

Pero no importa que tan pecador, Dios continúe premiándonos con un favor especial, el cuál es la enseñanza de la Madre María a través de Los Seis Kowtows.

Esto es para que nosotros nos arrepintamos, para que nosotros reconozcamos lo que la Madre María enseña,  para nosotros saber el amor que Dios nos da, en cada manera.

Nosotros necesitamos un ejemplo. Eso es la Madre María.

Dios desea que sea la Madre la que nos ayude.

La Madre es una persona que es pura, completa en santa virtud. La Madre es perfecta en todos los aspectos. La Madre es la Persona más adecuada. La Madre es amable y vive una vida en confianza y de humildad.

La Madre vive por amor. Ella Misma ha respondido al amor de Dios.

La Madre es la única Persona que representa a la humanidad orando por el mundo.

Gracias a la Madre, también desea  que nos demos cuenta de eso, aparte de Dios, no hay nadie quien pueda darnos felicidad eterna. Esto es muy importante.

La Madre nos trae de regreso en un período y en un tiempo en el cual nosotros estamos presentes en éste siglo. Nosotros somos gente afortunada, porque nosotros tenemos éste convenio sólo en éste siglo, el pacto que hoy Dios da al mundo humano como un favor especial.

Así, nosotros tenemos la oportunidad de venir a Dios, para que reconozcamos nuestra condición.

Nosotros no estamos más temerosos del mundo humano por la opinión pública.

Nosotros no seguimos las reglas de una manera demasiado exagerada.

Nosotros no hacemos las cosas de sobremanera para disgustar a los otros o estamos en contra de las enseñanzas de la Iglesia.

Lo que nosotros necesitamos es demostrar algún respeto a Dios.

El es el único Dios, el Ser Supremo a quien nosotros adoramos.

No hay razón por la cual nosotros tengamos miedo de alguien, porque El es el Ser Supremo a quién nosotros venimos a orar.

Nosotros venimos a ofrecer un corazón reverente para compensar por las ofensas incontables hacia El.

Así nosotros debemos representarlos para orar intensamente a Dios.

Nosotros los representamos a ellos como una Madre que hoy, representa al mundo entero de la humanidad para permanecer con el Jesús Eucarístico, para estar al lado de El, para servirle a El, de parte de una gente ingrata y mal agradecida como nosotros.

Es tiempo. Nosotros debemos aceptar éste regalo de la Madre María.

Sólo de ésta manera puede el mundo salvarse, puede el mundo recibir la intervención, para Dios perdonar y dirigirnos de regreso.

Esto apaciguará la ira de Dios, en la justicia para con el mundo humano.

Dios Padre ha esperado tanto tiempo, y aún el Señor Jesús, Su Hijo, ha esperado tanto tiempo.

Es tiempo. Todas las cosas deben concluir.

Jesús dijo: “Yo estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos”.

La frase “el fin de los tiempos” ha sido recordada. Eso vendrá.

Nosotros debemos saber que Dios Padre tiene Su propio plan.

El trajo a Su Hijo al mundo, y después de 33 años Su Hijo regresó a El.

El también escogió a la Madre María en el mismo período, y El también trajo a la Madre de regreso al cielo.

Pero en la espiritualidad de lo alto, Jesús continúa presente a través del Sagrado Sacramento.

De la presencia divina de la Madre María, hoy nosotros tenemos el regalo de Los Seis Kowtows.

Éste es un favor especial. En espiritualidad, si nosotros creemos, entonces nosotros recibiremos.

Cuando nosotros aceptemos, nosotros seremos salvos, en el plan de Dios.

Lo que nosotros escuchamos, lo que nosotros recibimos, es quizás una sorpresa para el mundo humano, pero esa sorpresa es también una confirmación para nosotros reconocer que en cada era, Dios nos premia favores especiales.

Dios también se manifiesta a nosotros a través de mensajeros y profetas.

Dios continúa derramando bendiciones y gracias para nosotros reconocer que El siempre hace las cosas nuevamente.

La doctrina es el Evangelio de hace 2,000 años y continúa recordándonos diariamente con la Palabra de Dios, pero El continúa derramando gracias desde el cielo.

El es un Ser Supremo generoso. El otorga gracias abundantes y ricas.

El otorga más y da más para que nosotros practiquemos, para nosotros recibir.

Gracias a las enseñanzas de la Madre María, esto es algo espiritual aunque actual, en medio del mundo humano, cuando nosotros creemos y practicamos.

Para aquellos quienes creen, aquellos que hemos recibido, ese reforzamiento nos ayudará en nuestra fe.

Nosotros también sabemos que éste regalo especial esta dado a todos en el mundo, sin distinción, porque todos deben orar, todos deben arrepentirse, todos deben regresar y reforzar su fe, cuando los eventos sucedan.

Nosotros no sabemos lo que el día de mañana será: terremotos, lluvias, inundaciones, tormentas, erupciones volcánicas o desastres pronosticados.

El día vendrá cuando todas las cosas concluyan y terminen.

Cuando cada evento suceda, entonces nosotros aprenderemos que un nuevo mundo aparecerá.

En el tiempo presente, nosotros vemos milagros innumerables pasar; cosas incontables que son imposibles pasan en el mundo.

Aunque el mal está esparcido, continúan habiendo milagros extraordinarios y maravillosos, de las obras divinas de Dios y del reino del cielo.

Es tiempo para nosotros de ver que todas las cosas sigan un plan y una vida en la cual los eventos están pasando y pasarán.

Hoy, la Madre desea que nosotros nos reforcemos en la vida de fe para prepararnos para los eventos. No estemos temerosos.

Nosotros somos gente firme en fe porque nosotros pertenecemos a Dios en la postración y la sumisión.

Nosotros somos la gente arrepentida. Confiemos siempre, para que Dios tenga misericordia y perdone.

Tengamos confianza que cuando nosotros oramos con la práctica de Los Seis Kowtows, nosotros tendremos a la Madre María.

Porque el regalo de Los Seis Kowtows viene de la Madre, la Madre no nos dejará volvernos temerosos.

El manto virginal de la Madre cubrirá a la humanidad. Con esos que escuchan y practican, Dios nunca nos rechazará.

El intervendrá por nosotros, pero nosotros debemos vivir en contrición, en arrepentimiento, en enmienda, y en un propósito firme de mejora.

Estas son las cosas esenciales que nosotros necesitamos tener, para ser dignos cuando ofrecemos respetuosamente Los Seis Kowtows.

Al mismo tiempo, hoy, nosotros claramente entendemos que la Madre desea que tengamos compasión y ternura, para conocer el amor infinito de Dios y Divina Misericordia.

No es mandatorio, pero nosotros sabemos lo que se necesita, porque la espiritualidad actual permanece en nosotros.

La decisión final es también decisión nuestra.

Regresemos a Dios con el método que nosotros respetuosamente ofrecemos, el cual es la postración y la sumisión.

De allí, el Espíritu Santo nos iluminará para volvernos hijos de Dios, para volvernos Su gente, y para volvernos la gente que la Madre dirige al Dios de amor y Divina Misericordia, en una forma más merecedora.

Aún si nosotros somos indignos, al menos nosotros tenemos algo para otorgar y ofrecer a Dios en los días de bendiciones y gracias que están derramadas sobre el mundo humano, a través de la sumisión y postración.

Tengamos la oportunidad de meditar, de agarrar lo que tenemos hoy a través del regalo de Los Seis Kowotows.

Hay hermanos y hermanas que son diariamente alimentados a través de éste regalo, para ellos orar, para arrepentirse, para sr recordados de la presencia, para evitar el pecado, y para no tolerar el pecado.

Ellos son también la gente que madura en estos Seis Kowtows.

Los milagros han pasado, y cosas incontables han sido otorgadas a través de Los Seis Kowtows para ayudar a la gente a regresar a Dios con su corazón, con su alma, con contrición y arrepentimiento – con la mente, razón, cuerpo en sumisión y postración.

A través de la guianza del Espíritu Santo, esto será aceptado.

Nosotros entenderemos más, seremos más maduros, y conoceremos el gran tesoro que la Madre María ofrece, el cual es el regalo de Los Seis Kowtows.

Volvámonos más humildes, confiando más,  confiemos más. Demostremos respeto y reverencia a Dios.

Nosotros necesitamos arrepentirnos en nuestra vida y preguntar a Dios para manifestar lo que nosotros estamos profesando a El entre toda la gente.

Eso es el amor  que nosotros hemos recibido de la Madre María.

La Madre María nos enseña a nosotros y al mundo entero respetuosamente ofrecer a Dios.

El Mismo nos da Su infinita Divina Misericordia.

Este es el momento en que nosotros necesitamos agradecer a la Madre, ser agradecidos a la Madre, porque a través de la Madre, nosotros tendremos a los santos.

A como es San José, el escogido a  que fuese el padre adoptivo del Señor Jesús.

En días más recientes, nosotros celebramos la solemnidad de Navidad.

Allí está San José.

Oremos a él y aprendamos de su integridad y justicia, aprendamos de él una vida de responsabilidad.

El es también un ejemplo del mundo, para las familias sin un padre.

Dejemos a las familias aprender acerca de las tareas, aprender acerca de las responsabilidades, aprender acerca de una vida pura y justa, la cual es una vida llena de fe por el cual Dios escogió a San José.

Miremos hacia atrás lo que nosotros necesitamos aprender a como también Dios  escoge al justo.

Apoyémonos en la intercesión de los santos, apoyémoslos en los ejemplos de los santos.

Por su intercesión, nosotros recibiremos, nosotros cambiaremos, especialmente nuestra Iglesia, para tener la cabeza de la familia.

Esos que corren a San José, nadie regresa con las manos vacías. Oremos y elevemos a Dios lo que no podemos hacer.

Dios es el Ser Supremo quien nos dará por lo que oramos.

Dios nos mira y acepta nuestras oraciones a través de los santos.

Nosotros nos regocijamos de la ayuda del cielo, el cual viene de los tres arcángeles, el ángel guardián y la corte celestial.

Ellos siempre están listos para ayudarnos cuando nosotros les oramos.

Nosotros sabemos esto, porque la Madre nos enseña. Nosotros tenemos una corte celestial ayudándonos. Nosotros nos mantenemos otorgando y orando.

Aunque nosotros no vemos la espiritualidad, pero ellos no nos olvidan.

Cuando nosotros no tenemos ojos espirituales, nosotros no vemos, pero ellos no nos olvidarán.

El diablo también es espiritual.

Cuando nosotros no tenemos ojos espirituales, nosotros no vemos, nosotros no entendemos.

Nosotros estamos atrapados por las cosas de éste mundo, pero los ángeles y los santos son los seres quienes sostienes la balanza de la justicia, especialmente el Arcángel Miguel.

 

El usará los medios que Dios le ha dado a él, y a través de esa autoridad él nos ayudará.

Nosotros no seremos atacados.

Nosotros no estaremos sujetos a todas las cosas que los ángeles ven claramente, con ojos espirituales, para ellos desmantelar las trampas en las que nosotros hemos caído y estamos cayendo.

Oremos y pidamos a los arcángeles ayudarnos, para dirigirnos fuera de las trampas del demonio, atrapándonos en todos lados; por la avaricia, por las adicciones, por los placeres, por los deseos, por las inmoralidades, y por los deseos.

Todo pertenece a las trampas del demonio.

Pero si nosotros oramos a los arcángeles y a los ángeles guardianes, ellos definitivamente intervendrán y nos ayudarán.

Que los arcángeles y ángeles guardianes oren por nosotros para vivir en lo justo.

Gracias a su ayuda, nosotros no estaremos atados o caeremos en las tentaciones del demonio que siempre busca atraparnos.

Nosotros agradecemos a los santos y los ángeles y nosotros oramos por ellos para que nos recuerden, y oramos a Dios por ellos.

Especialmente en nuestra misión presente, para nosotros continuar trayendo el regalo al mundo, de manera que nuestros hermanos y hermanas puedan seguir hacia adelante.

No permitamos que nuestro ego y personalidad nos aleje de una vida de testigo al final de la historia, el cual la Madre María nos ha dado a través de ese grande y precioso regalo de Los Seis Kowtows, para traerlos al mundo.

Nosotros damos gracias a los santos, porque ellos son ejemplos brillantes en nuestra vida de fe. En nuestra misión, nosotros también nos apoyamos en su vida de fe, porque cuando ellos totalmente pertenecen a Dios, ellos no tienen más miedo y ellos no se retiran cuando ellos caen en una situación difícil.

Aún si cuando ellos murieran o debieran someterse a tortura o persecución, ellos continuarían felices porque ellos aceptan, porque ellos ven que sólo Dios está por encima de todo.

Vivamos una vida de fe, de virtud, de santidad, como esos santos.

Que ellos nos recuerden en éste día y tiempo, el cual no es como su tiempo.

Con tantas cosas en la ciencia y tecnología, nosotros no vemos las trampas que el diablo dirige en la realidad, usando todas las formas para hacernos daño, por los medios de la ciencia y la tecnología.

Así hoy, nosotros pedimos a los santos orar por nosotros para estar dinámicos, estar fuertes, para continuar en el camino de testigo y en los días de exilio en el mundo, para ser fieles y perseverar.

Nosotros oramos para vivir confiando.

Los santos confiaron en Dios de manera que ellos no tuvieron miedo para morir y ellos nunca retrocedieron.

Por favor ayúdanos a aprender de su ejemplo.

En el camino de los primeros días, Los Seis Kowtows fueron una sorpresa, y también fue una práctica difícil.

Pero todas las cosas vienen de Dios, nosotros seremos salvados, seremos renovados en una vida de fe y espiritualidad; entonces seguramente nadie se negará.

Lo que pedimos es el apoyo y la ayuda a través de las oraciones de los santos, para nosotros continuar.

No importa que tan arduo, no importa que tan difícil, nosotros debemos superar los retos, para traer el regalo de Los Seis Kowtows al mundo, para que todos reciban y para que nuestros hermanos y hermanas acepten para que nos volvamos seres humanos unidos en la postración y en la sumisión, en los días de arrepentimiento, para nosotros recibir la misericordia de Dios.

Que Dios acepte e intervenga para el mundo entero.

Por favor sálvanos y dirígenos lejos de las trampas de la civilización, de la ingenuidad, de la sofisticación, de una vida liberal que corrompe nuestra fe.

Nuestra vida es un caos, el cual es la situación en la que cae la gente hoy.

Los abortos diarios son un crimen.

La humanidad ha entrado en un estado de rebelión en contra de la ley de Dios, viviendo en avaricia, en inmoralidad, el cual ellos promueven como apropiada.

Hay crímenes incontables que innumerables personas aceptan y suponen apropiada en una era civilizada.

Así, que los ángeles y los santos nos ayuden y oren por nosotros para traer el regalo de Los Seis Kowtows al mundo.

Este regalo ayudará a la gente a despertarse y regresar, ayudará a la gente a pararse y ser iluminados a través de la gracia del Espíritu Santo, para ellos identificar lo que pertenece a la vida espiritual, lo cual es noblemente ofrecido por Dios.

Ellos reconocerán la salvación del Señor Jesús, para ellos tener vida en estas palabras a como también en la próxima.

Que ellos decidan pronto, no se tarden ni sean lentos, para regresar a la Divina Misericordia de Dios.

Nosotros ofrecemos incontables gracias y nos unimos con los ángeles y los santos para ofrecer plegaria a Dios, exaltación, honor, y acción de gracias.

Nosotros ofrecemos la postración y sumisión a Dios, en nombre del mundo, de todas las clases, de todos los roles.

Nosotros somos los pioneros, y pronto, habrá mucha gente quien continuará, y regresará a Dios.

Que Dios toque sus corazones, para que se arrepientan, para enmendar sus vidas, para volver pronto en la sumisión y postración, para que sean salvos, cuando la raza humana continúe teniendo tiempo, cuando la raza humana continúe teniendo los años de gracias y bendiciones.

Que no sea demasiado tarde.

Los que tengan oídos que oigan, lo que tengan ojos que vean: lo que tengan corazón que sientan.

Preparémonos ahora. Que no sea demasiado tarde, ni tan tardado, hasta cuando ya no tengamos más el lugar de escoger por nosotros, y cuando el corazón no esté latiendo más.

Hoy, esto es lo que nosotros respetuosamente ofrecemos a Dios con Los Seis Kowtows, con amor y con corazón, en la celebración del Sagrado Corazón, el Corazón de amor que Dios da a la humanidad, el Corazón que Dios Mismo ha dado a cada pecador para volverse un penitente y volverse un testigo.

El corazón de la Madre María ha ayudado al mundo de la humanidad, y, especialmente en cada Primer Viernes del mes, nosotros venimos aquí respetuosamente a ofrecerle a Dios, después de que todos se han ido de la iglesia.

Nosotros elevamos y ofrecemos plegaria, en nombre del mundo, de la Iglesia, de todas las clases, de todos los roles, con palabras de Dios, con voces haciendo eco desde ésta tierra hasta el cielo, por el regalo de Los Seis Kowtows que la Madre nos enseña.

Continuemos con coraje en el camino de testigo, para que muchos escuchen y para que muchos regresen a Dios, con la postración y sumisión.

En el Santo Nombre del Señor Jesucristo, nuestro Dios, unámonos con la corte celestial, con los nueve coro de ángeles, todos los ángeles y los ancianos del cielo, para postrarnos y adorar al Señor Dios a como nosotros proclamamos: Santo! Santo! Santo! Santo!

El Señor es el Dios de multitudes. Desde el cielo hasta la tierra, en el mundo, todo el mundo se postra y adora al único Dios – el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo – ahora y por siempre. Amén.

Lucia, María N., María T., Anna, Ignacio, quienes están presente, a como también aquellos que no están presentes – en su nombre, nosotros respetuosamente elevamos en plegaria, en el Primer Viernes del mes, el día del Sagrado Corazón y el primer Viernes del año 2019.

Nosotros elevamos todas las dificultades y retos. Nosotros elevamos plegaria al Corazón misericordioso de Jesús que da a la humanidad. Nosotros elevamos todos nuestros trabajos, el progreso del año pasado, en la vida de testigo para esparcir las Buenas Nuevas de Los Seis Kowtows.

Nosotros concluimos a las 3 a.m. el sábado 5 de enero del 2019 en la Iglesia Santa Teresa, en unión con la corte celestial. Por favor intercede a Dios por nosotros.

Hoy también es el día para venerar al Corazón de la Madre. Estos son también los primeros días del nuevo año.  Madre, por favor bendícenos a través de Los Seis Kowtows.

Nosotros respetuosamente elevamos plegaria a nuestro Dios, el Todopoderoso – el Padre, y el Hijo, el Espíritu Santo.

En Su Nombre, por favor continuemos viniendo al mundo. En el nombre del Señor Jesucristo, el Salvador, que todos escuchen, sepan, y crean en El, para que todos regresen a nuestro Señor.

Nosotros pedimos que la señal de la Cruz nos sane de todo mal: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.